30 de julio 2010 - 00:00

Luego de las monedas, ahora lo que faltan son billetes

Luego de las monedas, ahora lo que faltan son billetes
Después de mucho tiempo de quejas por la falta de monedas (imprescindibles sobre todo a la hora de tomar colectivos), el problema ahora es la falta de billetes, especialmente los de $ 20, aunque también en muchas localidades faltan los de $ 5 y los de $ 10.

ADEBA, la cámara que agrupa a los bancos privados de capital nacional le hizo un reclamo formal al Central por esta falta de billetes de baja denominación. «La gente nos termina culpando a nosotros por la falta de cambio en billetes, pero no tenemos nada que ver», señalaron. Los billetes de menor valor sufren un acelerado deterioro, por distintos motivos: cambian de manos rápidamente ante la suba de los precios. La compra de cualquier producto requiere recurrir a ellos casi en forma obligada.

Según pudo establecer este diario, el problema surge en la Casa de Moneda, donde aducen que tienen máquinas obsoletas y no llegan a imprimir billetes con la velocidad requerida. Pero también se excusan en la falta de papel moneda correspondiente para realizar la impresión. El problema se siente más en las localidades del interior, donde es menos usual el uso de medios electrónicos de pago. En esos casos, la circulación de billetes se vuelve todavía más intensiva.

La forma de guardar los billetes, en especial los de baja denominación, es un tema aparte. La ola de delitos provocó que el uso de billeteras haya caído abruptamente. La consecuencia es que se termina haciendo el famoso «bollito» con la plata, en particular si se trata de billetes de $ 5 o $ 10.

Para los bancos, uno de los inconvenientes más grandes es que se ven obligados a recibir billetes deteriorados del público, pero luego se les dificulta reciclarlos. Sucede que cuando el billete se encuentra en muy mal estado no puede depositarse en los cajeros.

Mientras faltan billetes de denominación pequeña, el Gobierno rechaza de plano otra posibilidad que aliviaría la necesidad de emitir tanto papel moneda: salir con billetes de más alta denominación, por ejemplo de $ 200. Resultaría un reconocimiento del proceso inflacionario que sufre el país.