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Lula: “Fue un éxito que apenas empezó”
«Yo creo que el operativo está siendo un éxito, pero es obvio que no terminó, que apenas comenzó», afirmó el jefe de Estado en un día en el que casi no hubo enfrentamientos.
También dijo: «Yo rápidamente le dije al ministro (de Defensa) Nelson Jobim que hiciera lo que tuviera que hacer dentro de la ley», en apoyo a la ocupación policial de las barriadas ubicadas dentro del Complexo do Alemao, uno de los mayores bastiones de la banda Comando Vermelho.
«Ya dimos el primer paso, entramos en el Complexo do Alemao y quiero reiterar» que será enviado a Río de Janeiro, gobernada por su aliado centrista Sergio Cabral, «todo lo que se precise para acabar con el narcotráfico», aseveró Lula.
El mandatario manifestó además su intención de visitar esos barrios humildes antes del fin de su mandato, el 31 de diciembre, y se descuenta que coordinará la continuidad de las operaciones con su sucesora, la electa Dilma Rousseff.
El rastrillaje de las calles angostas y las viviendas precarias del Complexo do Alemao, con una población de cerca de 400 mil personas, continuó ayer por la mañana después de una noche sin enfrentamientos de importancia, tras el asalto policial-militar lanzado el domingo, reportó el coronel Lima Castro, vocero de la Policía. En tanto, los cabecillas principales del narcotráfico que tenían bajo su control al Complexo do Alemao continúan prófugos, dijo hoy Paulo Henrique Moraes, titular del Batallón de Operaciones Especiales de la Policía carioca, quien comunicó que se investiga la supuesta fuga de los delincuentes hacia otras «favelas» a través de galerías de desagüe pluvial.
Al respecto, Lula dijo que «no sabemos aún si todos los bandidos huyeron, si hay muchos aún dentro, si están escondidos».
A su vez, vecinos de la «favela» Rocinha, la más grande de Río, denunciaron que narcotraficantes que dominan ese sector de la zona sur comenzaron a levantar barricadas ante la hipótesis de un ataque similar al que se realizó en el Complexo do Alemao.
Más de 20.000 hombres de la Policía de Río de Janeiro y unos 1.800 del Ejército y la Armada fueron movilizados desde la semana pasada para actuar en las comunidades del norte de Río de Janeiro, la zona más pobre de la ciudad, y otros puntos de la ciudad que será sede de la Copa del Mundo de 2014 y las Olimpíadas de 2016.
Agencias ANSA y AFP


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