13 de enero 2009 - 00:00

Lula: “Los próximos tres meses serán complicados”

Zapato en mano -y a la inversa de lo que le ocurrió a George W. Bush-, Lula bromeó ayer con los periodistas. El calzado en cuestión no era suyo; el presidente participaba de la inauguración de una feria de artículos de cuero.
Zapato en mano -y a la inversa de lo que le ocurrió a George W. Bush-, Lula bromeó ayer con los periodistas. El calzado en cuestión no era suyo; el presidente participaba de la inauguración de una feria de artículos de cuero.
Río de Janeiro - El presidente Luiz Inácio Lula da Silva informó ayer que se reunirá esta semana con sus ministros del área económica para estudiar nuevas medidas para enfrentar la crisis financiera internacional. «Vamos a tener un trimestre preocupante, pero Brasil tomará todas las medidas necesarias para que esa crisis afecte menos a su pueblo», afirmó en su programa semanal de radio.

Según consideró, garantizar el empleo, los salarios y la renta es fundamental para que «la economía brasileña siga creciendo y para que el pueblo brasileño no sea víctima de una crisis que no fue causada por Brasil».

Pese a que inicialmente el Gobierno alegó que la crisis internacional no afectaría al país, en los últimos meses varias empresas, principalmente de los sectores automotor, mineral y siderúrgico, tuvieron que reducir la producción, despedir empleados y conceder vacaciones colectivas obligatorias. Las restricciones del crédito y la caída de las cotizaciones internacionales de materias primas que son pauta importante en las exportaciones de Brasil ya afectaron a varios sectores y pusieron freno a una economía que venía creciendo a un ritmo sin precedentes. El Gobierno admitió que la economía no crecerá en 2009 el 4,5 por ciento previsto inicialmente, sino que llegaría a un 2,5 por ciento.

Anuncios

Para hacer frente a la crisis, Lula ya anunció varias medidas, principalmente para aumentar el crédito a disposición de las empresas y de los consumidores, así como reducciones de impuestos, entre otros incentivos. «Necesitamos generar empleos, distribuir renta y hacer la economía crecer. Por parte del Gobierno, cumpliremos el compromiso de mantener todas las inversiones y, quién sabe, hasta aumentarlas», dijo.

Además, enfatizó la necesidad de motivar a la iniciativa privada a seguir haciendo inversiones y regenerar el flujo normal del crédito. Por eso, dado que «el problema de la crisis es el crédito», aumentarán los recursos estatales a disposición de los bancos públicos para incentivar a que las empresas sigan invirtiendo. Asimismo, el Gobierno se esforzará por reducir la elevada diferencia entre las tasas de captación y las cobradas sobre préstamos, de forma de facilitarles el crédito a las empresas, especialmente a pequeñas y medianas.

«Es importante recordar lo que dije el año pasado: esta crisis tiene que ser encarada por el pueblo brasileño como una oportunidad. Quien se prepara mejor para salir de la crisis será el gran ganador cuando la crisis termine en Estados Unidos y en Europa. Y Brasil es un país que está preparado», concluyó.

Agencia EFE