"Si hay una cosa de la que me siento orgulloso en este país es que no hay un alma viva más honesta que yo. Ni dentro de la Policía Federal, ni dentro del ministerio (público), ni dentro de la Iglesia católica, ni dentro de la Iglesia evangélica", sostuvo Lula durante un encuentro con blogueros en San Pablo.
El exmandatario, que gobernó Brasil entre 2003 y 2010, fue citado por varios delatores detenidos a raíz del gigantesco escándalo de corrupción en la petrolera estatal Petrobras, pero no está siendo investigado por las autoridades. Al respecto, Lula manifestó estar "tranquilo" y recordó que "no existe ninguna acción penal contra" él: "El propio (Sergio) Moro (juez que conduce las investigaciones por la corrupción en Petrobras) dijo que yo no soy investigado". "Dudo de que haya algún fiscal, delegado (de Policía) o empresario que tenga coraje de afirmar que yo formé parte de actividades ilícitas", agregó.
Respecto del escándalo de corrupción en Petrobras, el fundador del Partido de los Trabajadores (PT) dijo que en el país existe "la tesis de que hay una mafia que fue montada (en los gobiernos del PT) para robar en Petrobras". No obstante, apuntó, fueron los gobiernos del partido de izquierda, y en especial el primer mandato de Rousseff (2010-2014), los que crearon las condiciones para que los desmanes pudieran ser investigados.
"Muy prágmático"
De acuerdo con Lula, el Gobierno "creó condiciones" para investigar la corrupción en Brasil y aseguró que Rousseff, su heredera política, "será reconocida por eso". "Dilma está mucho más a la izquierda que yo. Ella tiene una formación ideológica más consolidada. Yo soy un liberal. En realidad, lo que creo es que soy un ciudadano muy pragmático y muy realista entre lo que sueño y lo que es la política real", insistió Lula, exsindicalista metalúrgico y artífice de las manifestaciones populares que entonces asestaron un fuerte golpe contra la dictadura militar (1964 -1985)
El exjefe de Estado también comentó el proceso político al que pude ser sometida Rousseff por el maquillaje de las cuentas de 2014, las cuales fueron reprobadas por el Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU), e instó a "no jugar" con la democracia. "La democracia es tan seria que no se juega con ella. Ellos (los opositores del Gobierno) intentan destruir la democracia negando la política", denunció.
Según Lula, esa persecución de las "élites" se origina en el resultado de las políticas de inclusión social que se implementaron a partir de su llegada al poder, y que permitieron, por ejemplo, que los pobres puedan "comer carne, viajar en avión o ir a la Universidad". "Perseguimos el objetivo de no permitir que nadie en este país destruya el proyecto de inclusión social que comenzamos a partir de enero de 2003. Lo que incomoda es eso", indicó.
Respecto de la profunda crisis económica que afecta a Brasil, dijo que la solución es "hacer crecer la economía" a través de una "fuerte política de crédito para inversión y consumo". "Si yo fuera Dilma, hacía como los rusos: llamaba a China y acordaba un gran proyecto de inversiones y daba como garantía el petróleo. Ellos lo necesitan y nosotros lo tenemos. Una crisis crea la oportunidad de que uno haga todo lo que no da para hacer en la normalidad", afirmó.
| Agencias EFE y DPA |


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