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Lula suspendió la polémica traba a las importaciones
Lula habló ayer ante gobernadores en Brasilia. Luego, dispuso suspender la medida proteccionista que afectaba a la Argentina.
Tras desatar una avalancha de críticas, reclamos y advertencias de parte de industriales y empresarios locales y gobiernos vecinos, ayer el ministro de Hacienda, Guido Mantega, anunció que a partir de hoy volvía a entrar en vigencia el sistema para importar que regía antes del cambio dispuesto el lunes pasado.
Luego de una serie de encuentros en Brasilia, el ministro Mantega y el ministro interino de Desarrollo, Iván Ramalho, comunicaron la suspensión de la medida que imponía una restricción burocrática a las importaciones que se conoció sorpresivamente el martes, pero que había entrado en vigencia desde el lunes pasado.
El propio presidente Lula le comunicó telefónicamente a su par uruguayo, Tabaré Vázquez, que había revocado la decisión y que le garantizaba que no se afectarán las exportaciones de Uruguay a Brasil, según informó ayer el Gobierno uruguayo.
La Argentina, con quien Brasil tiene un alto superávit comercial (en 2008 fue récord con u$s 4.300 millones) sería una de las más perjudicadas porque el listado de productos bajo la nueva regla involucraba prácticamente a la mayoría de las ventas argentinas a ese mercado.
A menos de 24 horas de haberse conocido la medida lanzada por el Ministerio de Desarrollo, que afectaba al 70% de los productos que Brasil compra al resto del mundo, el Gobierno de Lula suspende la nueva regla que exigía a los importadores la solicitud de una licencia previa para importar.
Una hora antes del anuncio oficial, curiosamente, el director de Comercio Exterior de la Fiesp (central fabril de San Pablo), Roberto Gianneti da Fonseca, había sido informado en el Ministerio de Hacienda que el nuevo sistema sería apenas flexibilizado. «Se va a reducir la lista de productos afectados por la nueva regla y además se podrá registrar la importación después del embarque del producto en el país extranjero, de modo que no complica demasiado a las empresas», señaló.
Sin embargo, en una muestra de extraña improvisación y subestimación, el Gobierno terminó decidiendo suspender la medida porque, según Mantega, «fue mal comprendida». Por lo tanto no será necesario pedir la licencia previa para realizar una importación, la cual podría demorar hasta 10 días en ser otorgada, de acuerdo con lo manifestado por el Gobierno, sino que vuelve la licencia automática.
«Esta medida fue mal entendida, fue mal interpretada. Frente a esto, el gobierno resolvió suspenderla. A partir de mañana (por hoy) vuelve el antiguo régimen», explicó Mantega y afirmó que «todo queda como antes».
Marcha atrás
«Cuando el importador vaya a registrar la importación, ya no será solicitada la licencia automática. Es decir, que todo vuelve a la situación anterior, que precede al último fin de semana, cuando la medida fue puesta en práctica», dijo Ramalho.
Mantega reiteró que la modificación tenía por objetivo monitorear las importaciones a fin de evitar que hubiese un empeoramiento de la balanza comercial. Por medio de la fracasada medida, sería posible suspender la entrada de productos al país en caso de que fuesen detectados problemas relativos al libre comercio. «Hemos notado que se agudizó la competencia en el comercio internacional. En función de esto, el Ministerio de Desarrollo resolvió tomar una medida, estableciendo la licencia previa, para poder monitorear mejor lo que ocurría con la balanza comercial», sostuvo.
Lo cierto es que en Brasil hay una seria preocupación por los números del intercambio comercial de enero que al 25 arroja un déficit de u$s 645 millones lo que implica una caída de más del 40% en el saldo comercial. En particular, existe mucha inquietud con la Argentina porque los embarques a dicho mercado han caído un 50%. De modo que habrá que esperar algún nuevo movimiento en la burocracia del comercio exterior brasileño.


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