Acompañó a familiares de policías federales caídos en cumplimiento del deber. Pidió “no naturalizar” bajas en la fuerza y, el mismo día, otorgó un 20% de aumento en dos tramos a las Fuerzas Armadas.
Medallas. El Presidente entregó distinciones a familiares de policías asesinados. “Ser policía incluye un riesgo muy grande”, destacó junto al jefe de la Policía Federal.
Mauricio Macri encabezó ayer un homenaje a efectivos de la Policía Federal fallecidos en actividad y se comprometió a "batallar contra la naturalización de la muerte" de los uniformados y "enfrentar al crimen organizado, la violencia en la calle y el narcotráfico". "Hemos decidido trabajar juntos para enfrentar al crimen organizado, a la violencia que todos los días nos enfrenta en la calle y al narcotráfico", sostuvo Macri al encabezar la ceremonia ante el monumento de la Policía Federal Argentina en memoria a sus "Caídos en Cumplimiento del Deber", ubicado en Avenida Figueroa Alcorta y Monroe, en el barrio de Belgrano.
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La presencia de Macri en el homenaje a federales caídos coincidió con la publicación del Decreto 477 en el Boletín Oficial, donde se otorga un aumento salarial del 20% en dos cuotas a los integrantes de las Fuerzas Armadas. El beneficio alcanza también a los efectivos de la Policía de Establecimientos Navales, organismo dependiente de la Armada (ver nota aparte).
El Presidente salió a captar en plena campaña el voto "uniformado" y aseguró que "en lo que a mí respecta, no voy a permitir y voy a batallar contra lo que en algunos momentos ha parecido ser una naturalización de la muerte de un policía" al hablar ante los familiares de los efectivos fallecidos. Acompañado por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y el jefe de la fuerza, comisario mayor Néstor Roncaglia, el presidente Macri señaló que "el policía es un servidor público, el que está cuidándonos, intentando, con su trabajo, contribuir a que podamos vivir con tranquilidad".
"Cada muerte es dolorosa y cada pérdida es un llamado también a la paz y por eso estamos homenajeando a estos doce policías y a todos los que se comprometen diariamente", apuntó el Presidente, que junto a las autoridades que lo acompañaron entregó medallas Púrpura y plaquetas a familiares de los uniformados que perdieron la vida en actos de servicio. Al remitirse a expresiones vertidas por Roncaglia, Macri sostuvo que en el caso de quienes siguen la carrera policial existe una "convicción de servir que incluye un riesgo muy grande" y remarcó que en estos tiempos esos riesgos "son aún mayores".
"Quiero pedirles que, más allá del dolor, se sobrepongan. Como ciudadano común siempre pensé que decidir ser policía requiere no sólo vocación de servicio sino también valentía y un corazón especial, porque incluye un riesgo muy grande", puntualizó Macri, acompañado por la subjefa de la fuerza, la comisario general Ester Mabel Franco. Antes Roncaglia subrayó que "asesinar a un policía o a cualquier trabajador de las fuerzas de seguridad significa franquear la barrera de una Nación". Entre quienes recibieron las medallas estuvieron los familiares del agente Alan Dolz (de 21 años), quien fue asesinado en abril último mientras investigaba la venta de drogas en el partido bonaerense de San Martín, y del sargento Claudio Olveira Olveira, quien murió en octubre cuando trató de impedir un robo en el barrio de Villa Pueyrredón. Además recibieron plaquetas familiares de los sargentos (post mortem) Santiago Fernández y Daniel Víctor; sargento primero (post mortem) Lorenzo Benítez, auxiliar 2° de inteligencia Antonio Toscano, y cabo primero Norberto González. También del sargento primero Manuel Enrique Romero; cabo primero Miguel Ángel Carabetta, comisario inspector (post mortem) Daniel Mazzucco y cabos primeros Miguel Ángel Borejko y Juan Manuel Valdez Jer.
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