17 de febrero 2016 - 00:00

Macri le aporta más peronismo al Vaticano

Se cumplió la predicción que la semana pasada Susana Malcorra hizo sobre el viaje de Mauricio Macri al Vaticano. "Con el Papa tenemos una agenda rica en sustancia, no es fotos para las revistas del corazón", había dicho la canciller. Ayer la fueguina Rosana Bertone y el salteño Juan Manuel Urtubey confirmaron que aceptaron la invitación de Macri a participar de la reunión entre el Papa y el Presidente; junto con ellos se sube al avión a Roma el mendocino Alfredo Cornejo. Dos peronistas y un radical, una proporción para el poder que Macri repite con bastante asiduidad en los últimos tiempos.

Con esas invitaciones el Gobierno juega más de una carta al mismo tiempo. Deja de lado Macri la idea de un viaje casi familiar, como fue su último encuentro con Francisco junto a Juliana Awada y su hija Antonia; la organiza como una visita netamente política, bajándola a un perfil menos íntimo y da una puntada definitiva al bordado de acuerdos con peronistas en el que tan cómodo se está sintiendo Macri últimamente para desgracia de los radicales.

La visita arrancará el 27 de este mes con una agenda protocolar. Macri se acerca al Papa pero los ruidos entre ambos continúan.

No hace falta recordar las diferencias que tiene el Papa con Macri en temas como el matrimonio igualitario o la falta de condena del Presidente al aborto. El kirchnerismo hizo una bandera de la legislación para habilitar el matrimonio entre personas del mismo sexo, pero Bergoglio no olvida que, en realidad, el primer mandatario local que no apeló una orden judicial y con eso habilitó un casamiento igualitario formal en el país fue precisamente Macri.

Fuera de esos temas y de las críticas en el macrismo al tratamiento que el Papa le da a Milagro Sala o a Guillermo Moreno, por mencionar sólo algunos casos de peronistas ligados al Gobierno de Cristina de Kirchner, hay otro punto más profundo que los separa: la diferente visión que tienen ambos sobre el trabajo social, especialmente en las villas.

Para terminar de darle el tono de visita oficial y no familiar, Macri ordenó que también lo acompañen a Roma Marcos Peña, Susana Malcorra, el secretario de Culto, Santiago de Estrada, y el secretario de Planeamiento Estratégico, Fulvio Pompeo.

Dejá tu comentario