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Macri en outlet de vagones para traer a Bs. As.
Mauricio Macri en Madrid con el alcalde Alberto Ruiz Gallardón. «La política no me enseñó nada que no aprendiera ni viera en mis años de fútbol», confió a los españoles en un alto en su compra de vagones.
Macri tiene previsto también viajar a Alemania antes de regresar a Buenos Aires, para ver la oferta de trenes en ese país, siempre usados, ya que se ampliará a la vez el recorrido de la línea H que, cuando se concluya, unirá los barrios de Pompeya y Retiro.
«Metro vende sus trenes «jubilados», aquellos que han estado prestando servicio las últimas décadas en las líneas 6 y 9 -en julio se retiraron los últimos-, y que ahora se han sustituido por otros más modernos», señaló el diario madrileño ABC. La compra incluye cuatro trenes, en total 24 coches, que pesan 32 toneladas cada uno, de la serie 5000 1ª. Las unidades ya fueron remolcadas para ser transportadas en camiones hasta Bilbao y luego serán embarcadas desde allí a Buenos Aires. El viaje durará aproximadamente 45 días. En la Ciudad, los trenes tendrán que ser adaptados tanto al ancho como al sistema de vías de los subterráneos porteños. Para la Metro española fue un festejo, porque es la primera vez que venden material de este tipo que sale de servicio para renovar completamente sus trenes por otros más modernos. Los que vendrán aquí tienen ventilación, pero no aire acondicionado, y ya recorrieron por 32 años las vías del suburbano madrileño. Macri también tuvo tiempo para hablar de fútbol y política a los medios locales de Madrid, comparando esas actividades en las que incursiona. Dijo en ese sentido al periódico Marca en un reportaje que «sí, soy más futbolero que político».
«Le digo una cosa: aunque parezca mentira, el fútbol es más complejo que la política, porque, entre otras cosas, en el fútbol ya hay mucha política, sobre todo en clubes grandes como el Real Madrid o Boca Juniors. La política no me enseñó nada que no aprendiera ni viera en mis años de fútbol», aseguró Macri. Explicó que «aquí se gestionan emociones, algo más complicado que unos votos. En el fútbol lloré y me alivié cada domingo. Hay elecciones cada semana, se podría decir. Todo el mundo es apasionado, tanto público como periodismo. La prensa deportiva es mucho más dura que la política, mucho más».

