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Macri prepara su decreto que reemplaza a Presupuesto
Néstor Grindetti
En sintonía con esa traba también explorará gobernar por decreto, ya que le obliga la situación a emitir uno para prolongar la ley de 2010 de cálculo de recursos y gastos.
Aunque la votación de esa ley principal en principio se postergó para ser debatida nuevamente a fines del mes próximo, aun si se aprobara provocará un retraso en la gestión que sumará a la presión de los gremios de la Ciudad de Buenos Aires por aumentos salariales en pleno verano (especialmente el sector docente arranca en febrero esa discusión con la amenaza tradicional de frenar el inicio del ciclo lectivo).
El jefe de Gobierno porteño presidirá hoy la primera reunión de gabinete del año y la primera también tras el fracaso del PRO en la aprobación de la ley de Presupuesto. Comenzará, según lo anunció el Gobierno de la Ciudad, a las 8 en el Centro de Información y Formación Ambiental, en el sur porteño, zona en que reitera su presencia tras las ocupaciones del Parque Indoamericano y el club Albariño, y donde apunta a retener los votos que tuvo para asumir el cargo.
Mes diferente
Al mismo tiempo, Macri prepara el decreto que prorrogará el Presupuesto 2010, medida que será hoy explicada a los ministros por el titular de Hacienda porteño, Néstor Grindetti. Para arrancar les dirá que ningún área podrá licitar obras nuevas, que estaban previstas en el Presupuesto 2011, pero que tampoco podrá haber ni siquiera insinuaciones de promesas salariales. En realidad, enero es un mes que no suele ser demasiado movido para lanzar obras, pero en particular este mes del año electoral intentaba ser diferente para el PRO. Cualquier llamado a licitación de las distintas áreas que estuviera previsto para enero o febrero deberá ahora esperar por lo menos hasta marzo, si se aprueba en ese mes el Presupuesto. Entre otros anuncios, no podía cumplirse el plan «una computadora por alumno», del Ministerio de Educación, ya que la compra estaba prevista para antes del inicio de las clases.
La Legislatura tiene pautado retomar el debate el 21 de febrero próximo y por ahora el macrismo está seguro de conseguir los votos que le faltaron la semana pasada.
Sin embargo lo que más preocupa al macrismo relacionado con la ley que le prometen sus legisladores aprobar a más tardar en marzo es el renglón de financiamiento, es decir los vencimientos de deuda y la reprogramación de bonos entregados a proveedores y contratistas. El primer vencimiento que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires piensa no pagar con la idea de refinanciar opera a mediados de abril, por eso el apuro por conseguir los votos no sólo para la distribución de los ingresos sino para esa fuente de recursos que en conjunto representan alrededor de $ 2.000 millones. Esa suma contiene la emisión de nuevos papeles de deuda que incorporará el PRO en el proyecto de ley para aprobar tras las vacaciones.
Por eso, Macri, además del decreto por la falta de ley actual, enviará a la Legislatura porteña el proyecto de ley que le otorgue permiso para esa reprogramación. «No sería absurdo que nos obliguen a cancelar una obligación que puede reprogramarse a baja tasa a 10 años permitiendo la realización de obras», explicó Grindetti a este diario en relación con el proyecto que finalmente espera le sea aprobado por los legisladores.
En otro sentido, el tema salarial podría comenzar a resolverse con la mayor recaudación que está prevista este mes con respecto a 2010, pero para eso Macri debería hacer uso de las facultades que le otorga el Presupuesto del año pasado, para poder redistribuir hasta el 5% de las partidas, un permiso que la oposición, especialmente los nuevos aliados del PRO en el recinto, es decir la Coalición Cívica, busca anular en el Presupuesto 2011.
La demora en sancionar la ley, en cambio, por ahora no afecta la licitación en marcha de la prolongación de la línea H de subterráneos, la primera nueva después de sesenta años del tendido porteño que inició el Gobierno de Aníbal Ibarra, pero que el macrismo continuó y ya se abrieron los sobres de la oferta técnica para nuevas estaciones, aunque no alcanzaría con las previsiones. El Presupuesto 2011 busca destinar $ 5.000 millones en obra pública, incluidos subtes, en los cuales está incluido el financiamiento con la reprogramación de pagos de deuda y también la nueva emisión de los nuevos bonos.
Por otra parte, también el macrismo prepara un proyecto de ley para modificar la carta orgánica del Banco Ciudad de Buenos Aires, de modo que permita que las ganancias de la entidad crediticia puedan transferirse al Presupuesto del distrito. La oposición ya le rechazó al PRO la posibilidad que buscaba de utilizar cerca de $ 400 millones de esas utilidades porque sostuvo que debe cambiarse el estatuto del banco.


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