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Macri: rally de feriado largo, con guiños en Salta y en Santa Fe
Juan M. Urtubey sumó un homenaje a Güemes en Campo Santo, solar donde se produjo el encuentro entre el prócer y el director supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, Juan Martín de Pueyrredón.
La velada salteña al pie del cerro San Bernardo marcó el arranque del rally presidencial en este fin de semana largo, que coronorá el lunes con otro homenaje central en el Monumento a la Bandera en Rosario para conmemorar el 196° aniversario de la muerte de Manuel Belgrano.
A horas de su regreso de Colombia, Macri se trasladó cerca de la medianoche a la capital salteña para participar de la tradicional Guardia Bajo las Estrellas, en la que miembros de distintas agrupaciones gauchas realizan una vigilia y reviven así la noche previa al fallecimiento del patriota, considerado héroe nacional por su destacada actuación en la guerra de la Independencia, conocida como la "guerra gaucha".
Ya sin Macri, las actividades en honor al héroe salteño se trasladarán, a partir de las 9 de la mañana, al Panteón de las Glorias del Norte, en la Catedral Basílica de Salta, donde descansan los restos de Güemes, quien contuvo las invasiones realistas en el norte y, de esta manera, impidió que el resto del país fuera atacado por los españoles en la época de la independencia.
La Virgen Peregrina y el Pretal perteneciente a Güemes harán su ingreso frente al palco oficial, se entonarán los himnos Nacional y de Güemes y se realizará una invocación religiosa, para luego escuchar las palabras del presidente de la Agrupación Tradicionalista Gauchos de Güemes, Carlos Diez San Millán.
En términos políticos, la presencia del Presidente en Salta se traduce en un guiño a Urtubey luego de los chispazos en las negociaciones en el Congreso por la ley antiempleo, y el apoyo explícito del macrismo al intendente de Salta, Gustavo Sáenz, el afil de Sergio Massa en ese distrito y el principal rival político del peronismo que encarna el gobernador. Sáenz, excompañero de fórmula del exintendente de Tigre, trajinó en varias oportunidades los despachos de los ministros Rogelio Frigerio y Marcos Peña.
El acto en Rosario será otro escenario político con ruido de fondo. El jefe de Estado será recibido por el gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz y la intendenta Mónica Fein, dos fervientes defensores del acuerdo entre socialistas y radicales, que es Gobierno en esta provincia y que rechazó el llamado a alienearse detrás de Cambiemos. Incluso, en la elección a gobernador del 14 de junio del año pasado, Macri jugó de lleno por la candidatura de Miguel Del Sel, que cayó derrotado por el socialista Lifschitz en un ajustado recuento.
Por caso, esa sociedad que se aglutina bajo el Frente Progresista Cívico y Social, se encuentra agitada por la incertidumbre y el riesgo de perder las próximas elecciones legislativas por la negativa recurrente de alinearse como fuerza detrás del macrismo. En 2015, la resistencia del socialismo arrastró al partido a la derrota de Hermes Binner como candidato al Senado, y la pérdida de cuatro diputados. El PRO, en cambio, impuso en segundo lugar en la Cámara alta, detrás del peronista Omar Perotti, a Carlos Reutemann.
Ya con Lifschitz gobernador, la relación entre el Frente Progresista y la Casa Rosada inició un camino de convivencia institucional, aunque crítica. De hecho, el mandatario fue uno de los primeros en cruzar al Gobierno por el impacto de las subas en las tarifas. Y libra todavía una batalla por la restitución retroactiva a 2006 -tal como ordenó la Corte Suprema en un fallo histórico de noviembre pasado- de los fondos que la Nación le retuvo a la provincia en concepto de aportes para la ANSES.
El lunes, con su presencia en Rosario, Macri atizará el anhelo de muchos radicales de instalar el sello de Cambiemos en la provincia, una hazaña que podría activar en ese distrito un nuevo cimbronazo.


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