20 de mayo 2010 - 00:00

Macrismo busca aliados para iniciar jury contra Oyarbide

No sólo los abogados de Mauricio Macri, que cuentan con horas para apelar su procesamiento (ver nota aparte), se entregaron en los últimos días a una lectura detallada de las 641 páginas donde el juez Norberto Oyarbide fundamenta la medida. También el macrismo ha puesto a funcionar a un grupo de observadores de esos renglones para encontrar argumentos contra el magistrado. Hasta le han pedido que realice observaciones a legisladores de la oposición al kirchnerismo, especialmente con representación en el Consejo de la Magistratura, para avanzar sobre los párrafos de esa sentencia que puedan sostener el pedido de un juicio político a Oyarbide, quien ayer mostró que la investigación sobre Macri continúa al solicitar sus números telefónicos de los últimos años (ver nota aparte).

De acuerdo con esos detalles, habría ya al menos siete elementos marcados con resaltador, por los asesores consultados, en las fojas de la sentencia que darían letra para que el PRO se encamine a concretar el pedido de juzgamiento de Oyarbide por mal desempeño en torno a la causa por escuchas ilegales.

La idea del macrismo, que en principio apareció como una embestida no sólo sin sustento, sino sin posibilidades de poder ser tratada, ayer se reanimaba tras una cadena de consultas que realizó el PRO a aliados en el discurso del jefe porteño sobre la supuesta intervención del kirchnerismo en la sentencia. Entre otros, ya habrían participado de la discusión a puertas cerradas el especialista radical Ricardo Gil Lavedra y el senador Ernesto Sanz, quien conforma el Consejo de la Magistratura. Sin embargo, de la lista de argumentos que el PRO terminará de pulir en los próximos días, descartan los dichos que ha relatado el senador Héctor Maya acerca de un supuesto prejuzgamiento.

De presentarse el pedido, que comience a recorrer el laberinto de requisitos hasta su consideración no asegura a Macri que otro magistrado pudiera tomar una medida diferente de la de Oyarbide. Pero, de esa manera, el jefe porteño apunta a lo que fue una fallida jugada inicial, cuando el ministro Guillermo Montenegro, quien fue llamado a interpelación, intentó quitarle la causa al juez pidiendo su recusación, demanda que le fue rechazada por la Cámara y se elevó a Casación. Como Oyarbide sobreseyó al funcionario, el pedido de recusación ya no será tratado, teniendo en cuenta que los fiscales no apelarían ese fallo.

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