23 de diciembre 2009 - 00:00

Macristas arman plan B para 2011

El desgaste de Mauricio Macri en la gestión del Gobierno porteño, sumada a la erosión de su figura por el affaire del espía Ciro James, disparó una ola de reflexión en el macrismo que ahora amplió su abanico de líderes para la elección 2011.

Francisco De Narváez emerge en ese contexto como el único dirigente de ese espacio que fue capaz de derrotar a Néstor Kirchner y ahora no es sólo el entorno del magnate-diputado quien agita su perfil de presidenciable. El principal factor de riesgo para Macri es que la construcción del ex candidato a gobernador de Buenos Aires no se da dentro de las fronteras del PRO sino del PJ. De Narváez ya confirmó que jugará en la interna del justicialismo y coquetea cada vez más con su proyecto para llegar a la Casa Rosada.

Razonamiento

«Si construimos un dirigente con perfil nacional va a ser más fácil ganar la provincia de Buenos Aires», razonan en la intimidad del búnker del empresario. El próximo paso para apoderarse del mercado anti kirchnerista será un viaje a Chile para presenciar lo que cree será la consagración en segunda vuelta del candidato de centroderecha, Sebastián Piñera, otro hombre de negocios devenido en político.

Mientras tanto, en el macrismo se preguntan cómo hará su jefe para afrontar tres elecciones en 2011: para jefe de Gobierno, la interna abierta, simultánea y obligatoria para las nacionales, y el comicio presidencial. Sin figuras de recambio, Macri deberá ponerle el cuerpo a las tres campañas. Mientras De Narváez sigue combinando visitas esporádicas al interior del país con escalas provinciales como Santa Cruz y Mendoza. «Sé que puedo ser un gran candidato, lo que quiero considerar es si, además, puedo ser un gran presidente», afirmó el referente de Unión PRO.

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