Por su parte, la puesta de Woody Allen de "Gianni Schicchi" encantó al teatro, un éxito que el director artístico del montaje se perdió porque prefirió quedarse comiendo mariscos en Oviedo, como atestiguan fotos que le hicieron en esa ciudad.
El proyecto original del Real era que, coproducida por ese teatro y el que dirige Domingo, Los Angeles Opera, se estrenara, en programa doble, "Goyescas", con él como director musical, y "Gianni Schicchi", con el español cantando el papel principal de un montaje que firma Woody Allen.
Pero la enfermedad y el posterior fallecimiento de la hermana del madrileño lo apartaron de la escena -suspendió en varios lugares del mundo- y no se veía con fuerzas de volver con una ópera de carácter cómico que hay que interpretar con intensidad y entrega. A cambio anunció que ofrecería un recital, que el lunes cantó con toda su alma, cinco semanas después de haberlo hecho por última vez en un estreno, y por eso recibió una gran ovación con el público de pie. El Teatro Real, que no esperaba a Allen ni sabía que viajaba a España, quiere -adora a Domingo- que puede presumir de tener el récord de aplausos en ese coliseo, 45 minutos hace cinco años en el estreno de "Simón Boccanegra", y de que todas sus actuaciones son largamente aplaudidas y ovacionadas. La noche del lunes no fue menos y él se lo reconoció emocionado y cuando terminó de cantar se arrodilló y besó el suelo en agradecimiento.
En los anuncios del teatro se leía: "El tenor Plácido Domingo no participará en las funciones de la ópera 'Gianni Schicchi', de Giacomo Puccini. En su lugar, el papel de Gianni Schicchi será interpretado por el barítono Nicola Alaimo, los días 30 de junio; 3 y 6 de julio, y por el barítono Lucio Gallo en las funciones de los días 9 y 12 de julio".
Allen no escuchó el recital ni el estreno del montaje que el propio Domingo le encargó, en su afán de que la ópera participe del mundo cinematográfico que inunda Los Angeles, y que ha sido muy festejado y aplaudido.
El norteamericano, con la complicidad de su fiel colaborador Santo Loquasto -autor de la escenografía y figurines de la ópera-, traslada el enredo de la comedia desde Florencia a Nápoles, con guiños al mundo del cine, con una suerte de pantalla en la que aparecen unos hilarantes créditos.
En la versión de Allen de "Gianni Schicchi", dirigida por el aplaudido Giuliano Carella, hay un sorprendente final que redondea una pieza que parte de un episodio de la vida del personaje del mismo nombre retratado en el Canto XXX del Infierno de Dante.
"Goyescas", la última incursión en el género lírico del compositor catalán Enrique Granados (1867-1916), que, tras asistir al estreno mundial de la obra en el Metropolitan Opera House de Nueva York, murió en el bombardeo del navío en el que volvía a España, es una obra de gran belleza en la que aflora la madurez creativa del compositor.
| Agencia EFE. |


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