27 de agosto 2014 - 00:00

Maduro cede y racionamiento sería optativo

Caracas - El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, aclaró ayer que el sistema de captahuellas en los supermercados será de uso voluntario, luego de que el líder de la oposición, Henrique Capriles, convocara a una campaña de desobediencia civil contra el control biométrico en la compra de comestibles.

"El captahuellas es un sistema liberador y será progresivo, y digo más, es voluntario", dijo Maduro durante un acto del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) en Caracas, una semana después de que ordenara su aplicación obligatoria en los establecimientos públicos y privados para combatir al contrabando.

El mandatario afirmó que el sistema biométrico, similar al que utilizan las autoridades electorales para evitar fraudes, será instalado "muy pronto, en los próximos días" para que la familia venezolana "vaya con tranquilidad a ejercer su derecho".

Asimismo, indicó que el captahuellas es, junto a la custodia de la frontera, un sistema más que se aplicará en la lucha contra el contrabando y que va a permitir a su Gobierno "detectar dónde están los contrabandistas".

El nuevo anuncio de Maduro sobre el uso voluntario del mecanismo generó la reacción del líder opositor Henrique Capriles, que escribió en su cuenta de Twitter: "Me dicen que Nicolás reculó y ahora la "papahuella" y que será VOLUNTARIA, que nadie acepte esa violación a derechos constitucionales!".

El excandidato presidencial y gobernador de Miranda, así como otros dirigentes opositores, manifestó su rechazo a este sistema al que comparó con la tarjeta de racionamiento cubana.

Ayer, había instado a los venezolanos a iniciar una campaña de desobediencia civil para rechazar la instalación del sistema biométrico. "El querer un cambio pacífico, democrático, electoral y constitucional precisamente significa que no aceptaremos el 'captahuellas' y punto. Tendrán que mover los tanques de guerra a cada bodega, abasto, mercado, porque es inconstitucional y no hay que aceptarla", escribió.

Por su parte, el superintendente de Costos y Precios Justos, Andrés Eloy Méndez, afirmó que el objetivo es combatir las compras "excesivas" de bienes de la canasta básica por personas que luego los revenden a precios duplicados o triplicados en las calles venezolanas. Se identificará a quien "compra más de lo debido" y esas "compras excesivas" serán revisadas, según los patrones de consumo del venezolano, indicó.

Agencias EFE, DPA y ANSA

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