Los almacenes, en una zona industrial en el oeste de la capital, eran rentados por Alimentos Polar, Pepsi -distribuida en Venezuela por Polar- y Nestlé y funcionaban para atender la demanda en Caracas.
Si bien el Gobierno no informó el motivo de la medida, las compañías explicaron que el Ministerio de Vivienda pretende usar los terrenos para la construcción de complejos habitacionales.
"Llegó una jueza dictando la medida de desalojo, levantó un acta y estableció un plazo de 60 días para desalojar el galpón", explicó el secretario general del sindicato de Pepsi Cola en la región metropolitana, Bladímir Camargo.
La medida, según Camargo, es el resultado de un decreto presidencial publicado en la Gaceta Oficial en 2012 por el entonces presidente Hugo Chávez (1999-2013), que ordenó el uso de los terrenos para la construcción de viviendas del programa Gran Misión Vivienda Venezuela.
"No cuestionamos que se quieran construir viviendas, que son tan necesarias, pero nos preguntamos por qué hay que afectar instalaciones industriales activas", dijo por su parte Manuel Larrazábal, director de Alimentos Polar, quien agregó que se ponen en juego 2.000 puestos de trabajo directo y 1.400 indirectos.
Fuentes de la empresa dijeron a Ámbito Financiero que el decreto estipula la construcción de viviendas en tierra ociosa, pero en este caso se trata de terrenos en un área industrial.
Por el momento, se desconoce si el Gobierno pagará una indemnización a los dueños.
La ocupación del complejo de depósitos ordenada ayer por Maduro se da en momentos de una elevada escasez de bienes básicos y a poco más de cuatro meses para los comicios legislativos donde, según la última encuesta de Datanálisis, el chavismo sería vencido por la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) por 17 puntos.
El año pasado, en la vísperas de las elecciones municipales de diciembre, donde los sondeos presagiaban un escenario difícil para el oficialismo, el presidente venezolano también acudió a medidas de impacto social al desplegar a efectivos de la Guardia Nacional en la cadena de electrodomésticos Daka para combatir la especulación de precios. Luego le siguió el control estatal de los precios de los bienes y servicios de todas las ramas de la economía e, incluso, la detención de los comerciantes que subían los precios.
Ese grupo de disposiciones, nombradas por Maduro como la ofensiva a la guerra económica de los sectores de derecha, encontró un fuerte respaldo en las bases más populares del chavismo y, de acuerdo con analistas, sirvió para asegurar el triunfo electoral.
Ayer, los trabajadores de Polar protestaron en las afueras de las instalaciones custodiadas por la Guardia Nacional mientras que la empresa agregó que sus representantes legales iniciarán recursos de defensa.
Durante sus 12 años en el poder, Chávez mantuvo una tensa relación con Polar, empresa del magnate venezolano Lorenzo Mendoza, a la que le expropió algunos depósitos en el país. Maduro siguió enfrentado con la firma, a la que acusa de ser uno de los responsables de la guerra económica.
Por su parte, el secretario ejecutivo de la MUD, Jesús Torrealba, acusó al Gobierno de promover un clima de inestabilidad para evitar la contienda electoral. "¿Estás buscando una explosión social para que te sirva de pretexto para sacarle el cuerpo al reto electoral?", cuestionó a Maduro.
| Agencias Reuters, EFE y DPA, y Ámbito Financiero |

