- ámbito
- Edición Impresa
Mal día para España: riesgo-país subió un 3%
Los analistas dudan que se puedan cumplir las metas fiscales comprometidas y mientras especulan con un rescate, la envergadura de éste genera escalofríos en la Unión Europea que opta por apuntalar verbalmente a España. Aunque algunos socios como la Italia de Mario Monti e incluso la Francia de Nicolas Sarkozy, por distintos motivos, empujan a España al candelero de los mercados.
En este contexto el caso YPF podría brindarle cierto respiro al Gobierno conservador de Rajoy quien hoy tendrá un nuevo test con la colocación de Letras del Tesoro a 12 y 18 meses (aspiran a emitir 5.500 millones de euros). En paralelo el ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, irá a rendir examen a Fráncfort con el presidente del BCE, Mario Draghi.
Ayer se conoció que la semana pasada a pesar del importante ataque sobre la deuda española e italiana, el Banco Central Europeo (BCE) se mantuvo al margen y no intervino en el mercado secundario. Los rumores de intervención fueron numerosos y ayudaron a calmar los ánimos; pero si la situación continúa esta semana se van a ver forzados a comprar. En el mercado de deuda el sentimiento de los fondos de inversión refleja que comprar deuda española o italiana es hoy una apuesta arriesgada porque ambos países podrían seguir el camino de Portugal, Irlanda y Grecia a la sala de terapia intensiva.
Los expertos creen que la banca española ha empleado gran cantidad del dinero barato del BCE para comprar bonos del Tesoro español y, por lo tanto, han agotado su margen de inversión. Un hecho que, unido al creciente nerviosismo en torno a las cuentas públicas españolas, ha provocado una escalada en las rentabilidades de la deuda y un desplome del mercado bursátil.
Sin embargo, el gran temor del mercado es que la insistencia de España en medidas extremas de austeridad lleven al país a salir de la zona euro. Los mercados no están preocupados, en realidad, por el incumplimiento de España de cara a su objetivo de déficit. A los inversores les inquieta más la posibilidad de que la austeridad destruya la economía española y la fuerce o bien a salir del euro, o bien a entrar en los brazos del Mecanismo de Estabilidad Europea (ESM por sus siglas en inglés). España ha elegido una misión imposible, el mayor ajuste fiscal de la historia de un país industrializado. Así, o bien no alcanzará el objetivo fiscal o el Gobierno español tendrá que despedir tantos médicos, enfermeros y profesores que el resultado será una insurrección política, advierten en el mercado. Hay dos desenlaces posibles: o España se retira del euro o los miembros de la eurozona crean un blindaje para el sector financiero español.


Dejá tu comentario