29 de agosto 2011 - 00:00

Mano a mano

Darío Cvitanich grita su primer gol oficial en Boca. El delantero, de «palomita», marcó el empate.
Darío Cvitanich grita su primer gol oficial en Boca. El delantero, de «palomita», marcó el empate.
El empate fue consecuencia de lo que se vio en la cancha. San Lorenzo fue superior en el primer tiempo y se retiró ganancioso con un tiro libre «a lo Riquelme» que ejecutó el correntino Gabriel Méndez. Boca mejoró mucho en el segundo tiempo y empató a los 5 minutos con una jugada sobre la que se va a polemizar toda la semana y después hasta pudo ganar el partido.

San Lorenzo copó la mitad de la cancha de entrada, con una buena actuación de Néstor Ortigoza y Enzo Kalinski, que se hicieron dueños de la zona. Boca quedó desconectado y por eso le costó mucho generar situaciones de gol.

San Lorenzo buscaba el gol ante un Agustín Orión que jugaba un partido especial y defendía sus 300 minutos con la valla invicta. El arquero salvó ante Kalinski y Bottinelli, pero nada pudo hacer con el tiro libre ejecutado con maestría por Méndez por arriba de la barrera y con mucho efecto.

Boca reaccionó en el segundo tiempo, como si en el vestuario hubieran tomado conciencia de que estaban perdiendo el invicto, y Juan Román Riquelme empezó a participar más, con lo que pasó de dominado a dominador.

A los 5 minutos empató tras un centro de Clemente Rodríguez, que bajó de cabeza Lucas Viatri y empujó de «palomita» Darío Cvitanich. El delantero estaba solo ante el arquero, por lo que se presumía una posición adelantada, pero lo habilitaba Cristian Tula, quien había salido de la cancha con Clemente Rodríguez y según la última modificación al reglamento, «se lo considera dentro de la cancha y en la línea final», por lo que Cvitanich estaba habilitado en un gran acierto de Pitana. Después Boca buscó el triunfo con muchos bríos y Migliore salvó de la línea una imposible, ante Pablo Mouche.

Boca terminó con mejor imagen, pero el empate le queda bien al partido. Se fueron mano a mano, y aunque se alejaron de la punta, siguen en la pelea los dos.