Maradona, furor en Nápoles

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Diego Maradona arribó ayer a Italia con la intención de resolver un litigio con el fisco de ese país, que le reclama una deuda superior a los 30 millones de euros por supuestos impuestos no cancelados durante su época como jugador de Napoli en los años 80. En esta oportunidad no lo aguardaron agentes para quitarle aros o relojes, como sucedió en otras ocasiones, y el astro recibió en cambio cálidas muestras de simpatía en el aeropuerto de Fiumicino, al que llegó procedente de Dubái.

Decenas de fanáticos del Napoli, que lo aguardaban con banderas y bufandas, coreando su nombre, estallaron al verlo llegar por la Terminal 3 de la estación aérea. El excapitán y ex DT de la Selección argentina, que no pisaba territorio italiano desde 2009, debió volver sobre sus pasos, subir al piso superior y salir por otro lugar del aeropuerto Leonardo da Vinci.

Un automóvil Nissan blanco lo llevó directo a un hotel de Via Caracciolo, de Nápoles, donde ayer participó de un programa de TV y hoy dará una conferencia de prensa para reiterar que no es un "evasor" y quiere solucionar sus problemas con el fisco. "Como lo había prometido, Diego viene a Italia porque es un país que ama y porque quiere aclarar a la opinión pública que no es un evasor fiscal", declaró Angelo Pisani, su abogado.

El fisco, que reclama a Maradona la falta de pago del impuesto de las personas físicas IRPF desde 1985 hasta 1991, le incautó en 2005 sus honorarios por participar en el programa "Bailando con las estrellas" de la RAI, en otro viaje de 2006 le secuestró dos relojes de 7.000 euros cada uno y en 2007 unos aros que terminaron subastados por 25.000 euros.

Maradona hoy volará a Madrid por un compromiso deportivo y retornará luego a Dubái, donde reside. Pisani adelantó que Diego pidió una reunión con Equitalia, el organismo italiano que controla el tema impositivo, porque "Diego quiere demostrar que puede circular sin problemas por las calles de Nápoles". El abogado acompañará a Maradona al Palacio San Giacomo donde tiene su despacho el actual alcalde Luigi De Magistris, que quiere recibirlo.

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