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Más cerca la suba de tasas en Europa
Jean-Claude Trichet
La entidad bancaria ha mantenido las tasas en un mínimo histórico de un 1% por casi dos años durante el desarrollo de la crisis financiera y de deuda, pero este mes sorprendió a los mercados financieros marcando un alza para abril, antes de lo esperado. El desastre en Japón, las tensiones en Oriente Medio y más recientemente los indicios de que el Gobierno de Portugal caerá, forzando potencialmente al país a pedir un rescate a la Unión Europea, crearon una incertidumbre en los mercados sobre un alza de tasas por parte del BCE.
Pero los creadores de políticas parecían comprometidos con un alza. «Los observadores parecen haber entendido correctamente la intención del BCE cuando, en su comunicado público, abandonó sus referencias a las tasas de interés como apropiadas», escribió el influyente miembro del panel ejecutivo del BCE Juergen Stark en una columna invitada en el Wall Street Journal.
Stark, quien dirige la división económica del BCE, dijo que el banco necesitaba ser cauteloso respecto de mantener las tasas de interés muy bajas por mucho tiempo y advirtió sobre respuestas demasiado sensibles de políticas monetarias a eventos como la catástrofe en Japón. «Los mercados financieros no pueden esperar que la política monetaria sea aliviada como reacción automática a todas las emergencias», escribió.
El BCE -que dirige Jean-Claude Trichet- se ha visto impulsado a subir la tasa de interés debido a un alza mucho más rápida a la esperada en la inflación de la zona euro desde la crisis financiera, agregó.
La inflación en el bloque de 17 países, que llegó a un máximo de 28 meses del 2,4% en febrero, y los precios del petróleo en máximos de 2 años y medio están impulsando las expectativas de que la inflación pueda mantenerse por sobre la meta del BCE de justo menos del 2% por un período extendido. Stark también notó que las tasas de interés reales en la zona euro eran actualmente incluso menores que las de Estados Unidos en la década del 70, cuando las bajas tasas alimentaron una inflación particularmente dañina.
El miembro estonio del Consejo Gobernador del BCE, Andres Lipstok, se sumó a las preocupaciones inflacionarias, en sus primeros comentarios públicos desde que el país se unió al euro el 1 de enero. «Las presiones al alza de los precios globales han durado de forma molesta y no muestran indicios de abatimiento», declaró Lipstok al periódico Postimees. «El nivel actual de la tasa de interés del área del euro no es adecuada para garantizar la baja tasa de inflación que corresponde a la meta de estabilidad de precios», agregó.


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