30 de abril 2012 - 00:00

Más dudas sobre Rívolo ante la resolución de Lijo esta semana

Ariel Lijo
Ariel Lijo
El próximo miércoles, cuando se retome la actividad judicial, comenzará a definirse la situación del fiscal federal Carlos Rívolo en la causa Ciccone. Le tocará al juez Ariel Lijo, quien reemplaza al removido Daniel Rafecas, decidir si da lugar a los pedidos de recusación que pesan sobre el fiscal y que son impulsados por la defensa del empresario José María Núñez Carmona, protagonista del expediente que investiga si desde el Estado se favorecieron los negocios de la Calcográfica Ciccone.

El abogado Diego Pirota sostuvo en su recusación que Rívolo «perdió objetividad» y «manipuló pruebas»; luego expresó que éste había montado «un show mediático». El principal argumento contra el fiscal es la guardia periodística que se realizó frente a un departamento del vicepresidente, Amado Boudou, ubicado en Puerto Madero, durante un allanamiento en el marco de la investigación.

Allanamiento

Rívolo todavía no ha encontrado elementos contundentes que prueben el vínculo de Boudou con el empresario Alejandro Vanderbroele y ya existen argumentos para apartarlo. Un motivo podría ser su decisión de allanar el departamento del vicepresidente sin haber logrado resultados esperables que motiven un inmediato llamado a indagatoria o que generen una evidencia sólida. Se menciona que se deberían haber tomado pasos previos a la irrupción en el inmueble.

En cuanto a la denuncia de Pirota, se remarca que la presunta «manipulación de pruebas» podría ser factible por el aparente desconocimiento que habría tenido Rafecas de ciertos aspectos del expediente, que en otro caso habrían motivado no autorizar el allanamiento. En este aspecto, la crítica es también para con el juez que derivó la instrucción de una causa cuya figura central es el vicepresidente. Así las cosas, lo central será conocer qué flujo de información existía entre ambos despachos en el momento del allanamiento.

Desde hace veinte días la instrucción no presenta novedades, especialmente por la incertidumbre que generaba la situación de Rafecas, finalmente apartado por la Sala I de la Cámara Federal a raíz de los mensajes de texto que había intercambiado con el abogado amigo de Núñez Carmona, Danilo Danuzzo Iturraspe, en los cuales realizaba recomendaciones sobre cómo encarar la causa. Ahora la falta de avances se relaciona con la situación de Rívolo.

En los tribunales de Retiro no hay grandes expectativas sobre el destino del expediente. En delitos de alta complejidad, en los que se investigan grandes entramados de sociedades y personas ubicadas en distintos puntos geográficos, el tiempo es un factor determinante, esencialmente ante la posibilidad de que se eliminen posibles pruebas.

Reunión

El pasado viernes tuvo lugar un encuentro entre Lijo y Rívolo, aunque no hay constancia de que hayan conversado sobre la causa Ciccone ya que hay diversos expedientes que los relacionan en la actualidad y en el pasado.

En caso de que Rívolo sea finalmente apartado, el expediente puede recaer solamente en dos fiscalías: Jorge Di Lello o Eduardo Taiano. En el caso de los fiscales no hay sorteo, sino que las designaciones de las causas siguen el orden numérico de las fiscalías. La decisión del criterio de ese orden corresponderá al fiscal de Cámara, Germán Moldes.

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