Más esfuerzos de Mujica por mostrar moderación: quiere sumar a opositores

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Montevideo - El presidente electo de Uruguay, José «Pepe» Mujica, apenas demoró un día en dar el primer paso para tentar a la oposición a formar parte de su futuro Gobierno, que asumirá el 1 de marzo. El primer convocado fue el líder del Partido Colorado, Pedro Bordaberry, y ya agendó para el jueves encuentros con los líderes de los partidos Nacional e Independiente.

La audaz movida, que Mujica realiza para dar señales de previsibilidad y a pesar de que contará con mayoría propia en las dos Cámaras del Congreso, se puso en marcha mientras se divulgaban los resultados del 100% del escrutinio. Finalmente, la fórmula del Frente Amplio obtuvo un 52,6% de los votos, mientras que el PN logró un 43,3%. Un 2,29% del electorado votó en blanco, y un 1,78% anuló su sufragio.

A la salida del encuentro con el ex tupamaro, el colorado, que tras la primera vuelta apoyó sin reparos al blanco Luis Lacalle, subrayó que conversaron sobre cuatro temas: seguridad, educación, medio ambiente y energía. «Se trata de que los uruguayos se pongan de acuerdo para sacar adelante estos temas. Porque los programas de gobierno de todos los partidos estaban más o menos de acuerdo» en ellos, agregó.

«Ni pensamos, ni se nos pasa por la cabeza. Lo importante es Uruguay. Y estos temas son de todos, no son partidarios. Estamos proponiendo una nueva forma de hacer política. No se trata de 'si tú me das, yo te doy'. Hay que pensar en las cosas que realmente importan», señaló al ser consultado por la posibilidad de pedir un cargo en el gabinete a cambio del apoyo. No obstante, pese a la declaración de fórmula, no descartó, ni mucho menos, esa posibilidad: «A mí tantas veces me han dicho que no se puede y hemos podido».

La agenda de Mujica para esta semana tiene marcadas otras dos reuniones con dirigentes de la oposición, Luis Lacalle (PN) y Pablo Mieres, del Partido Independiente. «Mujica me habló de la convocatoria a los partidos de oposición y obviamente vamos a conversar», señaló el último.

Declaraciones

A primera hora de la mañana, Mujica brindó una entrevista radial, en las que fueron sus primeras declaraciones tras el balotaje. Allí anunció su decisión de «escuchar en primer término a aquellos que no concuerdan con nosotros porque sus razones tienen y son una parte de la realidad». Asimismo, afirmó que «comienza la hora de la responsabilidad».

Los personajes políticos de pasado combativo que llegan al poder cargan con sospechas que, al menos inicialmente, suelen despejar con gestos sobreactuados. Así ocurrió con Luiz Inácio Lula da Silva en 2003 y así ocurrirá ahora con Mujica. En este sentido, la iniciativa de sumar a opositores a su gabinete es una señal contundente. La pelota ahora está en el campo de blancos y colorados, que decidirán si aportan gente al gabinete frenteamplista según se diriman los tironeos entre quienes preferirán cultivar un perfil opositor de cara a futuros comicios y quienes, tras cuatro años de gobierno de izquierda y con cuatro más por delante, están urgidos de reencontrar un poco del calor de poder perdido. Una deliberación que recién comienza en las dos agrupaciones tradicionales y que se perfila por demás caliente.

Esos cargos podrían ser en ministerios o en secretarías si hay acuerdo en los temas en los que Mujica quiere abrir el juego. Si no es así, o si los opositores prefieren no mimetizarse con un Gobierno del que, en el fondo, aún desconfían, éstos podrían hacerse con cargos en sectores periféricos de la administración, como las empresas públicas. Cargos que, si bien tienen poca jerarquía y visibilidad, permiten manejar cajas generosas.

No obstante, en el gabinete propiamente dicho no va a quedar demasiado lugar, ya que Mujica tiene que atender primero a su propia interna, esto es, retribuir los apoyos y suturar las heridas que jalonaron su ascenso al Gobierno.

En este sentido, lo primero que debe «pagar» Mujica es su deuda con Danilo Astori, su vicepresidente de alto perfil. Elegido por Tabaré Vázquez como su delfín, pero derrotado por Mujica en las primarias, no fue fácil convencerlo de sumarse como número dos a una fórmula presidencial que necesitaba como el agua su imagen de moderación, forjada como ministro de Economía del Gobierno saliente. La paz llegó cuando se le aseguró el manejo del área económica.

Ministro

Aunque aún no se descartan otros nombres, casi se da por hecho que el ministro de Economía será Fernando Lorenzo, mano derecha de Astori y actual diputado. Se trata de un hombre moderado que no tiene en sus planes hacer cambios con respecto a lo conocido en los últimos años, que pretende una apertura multilateral del comercio exterior uruguayo a imagen y semejanza de Chile, pero que hace profesión de fe de lograrlo a partir del Mercosur y no pateando el tablero regional. El secreto bancario para él es intocable, y confía en que bastará realizar acuerdos país por país sobre intercambio de información tributaria para que no existan mayores objeciones a la política de Uruguay en la materia. Mujica se reservará para sus incondicionales las carteras de Interior, Defensa y Relaciones Exteriores. Eduardo Bonomi es una opción muy mencionada para Interior.

En Defensa se tentó a otro senador y ex tupamaro, Eleuterio Fernández Huidobro, quien hasta compartió prisión con el presidente electo. Pero su salud quebrantada genera dudas -a él mismo, para comenzar-, por lo que una opción sería Luis Rosadilla, diputado y también ex miembro de Tupamaros. De confirmarse esto, el control las fuerzas de seguridad quedaría en su totalidad bajo la órbita de ex guerrilleros, todo un dato de los nuevos tiempos.

Para Relaciones Exteriores se baraja con mucha firmeza la posibilidad de Luis Almagro, embajador en China y quien ha asesorado a Mujica en temas internacionales.

Transporte sería para Rafael Michelini, quien, elegante, liberó de compromisos al electo al afirmar ayer a una radio local: «El presidente es el DT del equipo, y es a él a quien corresponde decidir dónde juega cada uno».

Desarrollo Social, en tanto, quedaría para un miembro del Partido Comunista, que integra la alianza Frente Amplio.

* Enviada Especial

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