Otra vez la figura excluyente del mercado local atravesó el renglón de los negocios en acciones. Inclusive por encima de un Merval que se instaló a la cabeza de los competidores globales, ampliando sus utilidades. Desde el exterior, se reiteraba la neblina que invade la actitud del Dow Jones, todos los días con el mismo atenuante de los estímulos monetarios y sus cambios. Perdió en la víspera otro 0,73%, que no llegó a impregnar a los de Europa por ciertas buenas nuevas que favorecieron. Los de Asia con saldos mixtos, repuntó un 1,3% el Nikkei y bajó Shanghái. En medio del "salpicón" de signos internacionales, el Bovespa alcanzó a levantar una puntita positiva, del 0,6%. Sabido lo que ocurría afuera, poco y nada, el Merval lo ignoró y se dispuso a jugar su clima propio. Venía de una sorpresiva, llamativa, cifra de órdenes y que generaba bastante presión para la rueda de ayer. Pero todo quedó reducido cuando al culminar la fecha se comprobó que el total siguiente llegaba a los $ 136 millones de efectivo! Inundación de compras con el mismo destino: básicamente, radicadas en el panel líder. Del total general, una recorrida por las del Merval delata que no menos de $ 110 millones se situaron en tales plazas. Los "bancos", otra vez foco e imán de demanda; el G. Galicia con $ 36 millones, la única en descenso -Tenaris, el 1%- consumió $ 21 millones, más de $ 13 millones en TECO y la cuarta en dos dígitos fue el Francés, con $ 10 millones. En cuanto a la altura del índice, alcanzó los 3.887 puntos y finalizó muy cerca, con 3.883 unidades: ganancia del 3,15% y cada vez más cerca de doblegar al Nikkei. Todo viene redondo en la semana; sorprende origen de la euforia: boleto a Nueva York. La Bolsa, viajera.
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