14 de octubre 2009 - 00:00

Más presión de la Justicia a Kraft: ordenan incorporar a otro delegado

Mientras activistas se manifestaban frente a edificio de tribunales de San Isidro, custodiado por efectivos policiales, la Justicia disponía allí autorizar el ingreso a la planta de Pacheco de Javier Hermosilla, el último de los delegados que tenía prohibido el acceso.
Mientras activistas se manifestaban frente a edificio de tribunales de San Isidro, custodiado por efectivos policiales, la Justicia disponía allí autorizar el ingreso a la planta de Pacheco de Javier Hermosilla, el último de los delegados que tenía prohibido el acceso.
La Justicia laboral de San Isidro ordenó ayer a la empresa Kraft-Foods permitir el ingreso a la planta del delegado del turno noche, Javier Hermosilla, el único de los cinco dirigentes que tenía prohibido retomar su actividad como representante de los trabajadores. Con esta decisión, tanto los gobiernos nacional y provincial como la Justicia aceleraron la presión sobre la empresa para que flexibilice su posición en el conflicto.

Este mediodía, en el Ministerio de Trabajo que dirige Carlos Tomada se le planteará oficialmente a la ex Terrabusi que acepte el período de «paz social» que propone el Gobierno, (adelantado ayer por este diario), que debería iniciarse con la obligación de la empresa de aceptar el ingreso de los cinco delegados a la planta de General Pacheco. En el encuentro participará, además de Tomada y su viceministra, Noemí Rial, el ministro de Trabajo bonaerense, Oscar Cuartango, los tres principales negociadores oficiales en el conflicto.

Protesta

Pese a la decisión de la Justicia, que ya dispuso la reincorporación de todos los delegados despedidos, la comisión interna de la empresa anunció para hoy otra jornada de protesta, cuando también se vuelva a producir una reunión entre empresarios y gremialistas. La comisión interna informó que las manifestaciones incluirán cortes de calles en distintos puntos de Capital y el Gran Buenos Aires y que para las 17.30 está prevista una concentración en el Congreso para marchar hasta la Plaza de Mayo.

En este marco, el Tribunal de Trabajo Número 3 de San Isidro resolvió reincorporar por tres días a Hermosilla y volvió a citar para una nueva audiencia el próximo viernes, para resolver el ingreso definitivo de este trabajador.

Según se informó en Tribunales, el fallo propone «analizar el comportamiento de Hermosilla en la planta antes de resolver si se lo reincorpora definitivamente a la fábrica», indicó el delegado Ramón Bogado, principal referente de la comisión interna y el primero de los representantes que pudo reingresar a la planta hace ya más de una semana por orden de la Justicia.Hermosilla era el único de los cinco delegados al que la empresa le había impedido el ingreso, alegando que se le había iniciado una causa penal vinculada a la toma del establecimiento. El delegado, antes de conocerse el fallo, acusó a la empresa de tener una actitud «monopólica» y responsabilizó al titular del gremio de la alimentación, Rodolfo Daer, de «apoyar y avalar el cierre de muchas empresas y la pérdida de miles de puestos de trabajo».

Esta última declaración es clave. Los delegados de Kraft, luego de haberse reunido el martes pasado con Hugo Moyano y Daer en la sede del sindicato de los camioneros, sospechan de una maniobra de ambos dirigentes para que el titular del gremio de industria de la alimentación desembarque en la empresa y desplace a la representación de izquierda. Hay que recordar que Moyano, en la reunión del martes, aseguró que apoyaba la lucha de los delegados y que les reconocía su representatividad dentro de la empresa.

Estrategia

Según la comisión interna, la estrategia cegetista sería aprovechar el hecho de que el viernes vencieron los plazos de los delegados, y que éstos deberían ser renovados con elecciones abiertas organizadas dentro de la planta de General Pacheco.

Ayer, los trabajadores de Kraft decidieron retomar el plan de lucha luego de que el viernes pasado fracasó la tercera ronda de negociaciones en el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires. Por ahora, queda sin reincorporar un total de 76 trabajadores, y el Ministerio de Trabajo exigió que hoy la empresa traiga al menos un listado con 20 empleados que serían tomados nuevamente.

La intención oficial es ofrecer a las partes un acuerdo de tregua o paz social por 30 o 60 días, y que dentro de este período se negocien las condiciones laborales para el futuro. Éstas deberían incluir la reincorporación de la mayor cantidad de empleados posible, y que los que no sean retomados puedan recibir la indemnización correspondiente y que no haya persecución a los delegados. Además, la empresa tendría que mantener los tres turnos de producción en la planta de General Pacheco y organizar las elecciones internas en menos de 30 días. Los delegados y trabajadores tendrían que comprometerse en este período de negociaciones a no realizar cortes de rutas, calles o autopistas.

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