- ámbito
- Edición Impresa
Más problemas para España: le bajan la nota
Pedro Solbes
La agencia explicó que las actuales condiciones económicas y financieras reflejan las debilidades de la economía española, inconsistentes con una calificación de «AAA», por lo que ahora la descendió a «AA+». Tras el recorte, S&P retiró la nota de España de su lista de vigilancia señalando que la perspectiva de la calificación era «estable» y confirmando la calificación «A-1+» a corto plazo.
«El recorte de la calificación refleja nuestras expectativas de que las finanzas públicas sufrirán en sintonía con el previsto descenso de las perspectivas de crecimiento de España y que la respuesta de la política puede ser insuficiente para hacer frente de forma efectiva a los desafíos económicos y fiscales», dijo Trevor Cullinan, analista de S&P.
Expertos del mercado dijeron que, después de que S&P incluyera la semana pasada en su lista de revisión con implicaciones negativas la deuda doméstica a largo plazo, la confirmación de la noticia no supondría grandes alteraciones de las rentabilidades, que ya incluían esta decisión en sus actuales niveles de cotización. «S&P ha confirmado la advertencia que había anunciado y ha bajado un tramo y eso ya estaba cotizado en las rentabilidades», dijo Juan Antonio Cabrera, economista de la mesa de deuda del servicio de estudios de Caja Madrid.
La rentabilidad de las obligaciones españolas a 10 años cotizaban en el mercado secundario en el 4,158%, lo que suponía un diferencial con su homólogo alemán de alrededor de 115 puntos básicos. El ministro de Economía español, Pedro Solbes, se mostró preocupado por la rebaja. «Creo que AAA es una calificación muy buena. AA+ sigue siendo positiva, refleja más o menos lo que sucede en el mercado. Estoy preocupado en el sentido de que es peor que la situación anterior», dijo.
Luego de la decisión de S&P, el costo para la cobertura de un impago de la deuda pública española subía, según reflejaron los datos de CMA DataVision. Los CDS -siglas en inglés para «credit default swaps» o instrumentos financieros que miden la cobertura de riesgo frente a impagos- de los bonos españoles se ampliaban hasta 137,3 puntos básicos desde los 131,9 en que cerraron el viernes en Nueva York.
En contraste con la decisión de S&P, la agencia Fitch confirmó ayer su calificación a largo plazo para España en el grado máximo de triple A, con perspectiva «estable». Fitch justificó su decisión en el margen que, en su opinión, existe en las cuentas públicas para absorber el deterioro fiscal de la futura recesión y en las medidas adoptadas por el Gobierno español para apoyar al sector bancario.
Agencia Reuters


Dejá tu comentario