9 de agosto 2011 - 00:00

Masacre en Wall St.: liquidan acciones y cierre final con otro derrumbe del 5,6%

Barack Obama, Angela Merkel, José Luis Rodríguez Zapatero, Silvio Berlusconi y Nicolas Sasrkozy.
Barack Obama, Angela Merkel, José Luis Rodríguez Zapatero, Silvio Berlusconi y Nicolas Sasrkozy.
Nueva York - Wall Street se desplomó ayer un 6% ante el temor de los inversores de una recesión que fue exacerbado por la pérdida de la calificación crediticia de AAA de Estados Unidos.

El Dow Jones perdió un 5,55% a 10.809 puntos, el S&P 500 se hundió un 6,66% a 1.119 unidades y el Nasdaq cayó el 6,9% a 2.358 puntos.

Los inversores respondían así a la decisión del viernes pasado de la calificadora Standard & Poors de rebajar la nota a EE.UU. de «AAA» a «AA+». Así los 30 componentes del Dow cerraron la jornada en baja, con el Bank of America liderando las pérdidas (-20,1%). A este desplome se sumaron otras seis empresas con caídas por encima del 7%: Alcoa (-11,5%), Caterpillar (-9,2%), JP Morgan Chase (-9,1%), American Express (-8,8%), Travelers

(-7,63%) y Chevron (-7,3%).
Por sectores, el energético fue el que encabezó las pérdidas con un fuerte retroceso del 7,64%, seguido por el de bienes capitales (-7,6%), el financiero (-7,4%), el de conglomerados (-7,2%) y el de materias primas (6,7%).

El declive del mercado marcó la primera vez desde noviembre en que el Dow cayó por debajo de los 11.000 puntos. Además las ventas en pánico provocaron un gran volumen de transacciones y el peor día del S&P 500 desde diciembre. Todos los títulos que componen el índice cerraron en rojo. «Estamos comenzando a ver una venta verdaderamente desordenada, mucho más de lo que hemos visto», dijo Matthew Peron de Northern Trust con sede en Chicago, que tiene aproximadamente 650.000 millones de acciones bajo administración. Basado en el incremento de la volatilidad, añadió, «estamos comenzando a entrar en un modo de pánico».

La percepción de que Washington es incapaz de abordar los problemas de una creciente deuda y una desaceleración del crecimiento ha contribuido a la ola de venta. Esto quedó en evidencia con el aumento en las ventas durante una declaración del presidente Barack Obama el lunes, que ofreció pocas señales concretas de cómo resolver los problemas fiscales y económicos.

La ansiedad respecto a la economía de Estados Unidos fue igualada por crecientes temores sobre los problemas de deuda de Europa, donde la más reciente iniciativa para comprar bonos italianos y españoles no alcanzó para calmar la incertidumbre sobre la crisis de deuda de la zona del euro.

Miedo

El índice CBOE de la volatilidad, el llamado «indicador del miedo» de Wall Street, saltó un 50% para finalizar en 48%. El índice S&P financiero perdió un 10%, en tanto el índice del sector energético del S&P perdió un 8,3% (los futuros del crudo estadounidense bajaron el 7,3%).

«Esto es pánico y casi por definición no tiene una explicación. No importa saber la razón», dijo James Paulsen de Wells Capital Management, una firma que administra una cartera de 340.000 millones de dólares. El volumen fue extremadamente contundente y se comercializaron 17.500 millones de acciones en la Bolsa de Valores de Nueva York, en el Amex y en el Nasdaq, marcadamente por encima del promedio diario del año pasado de 8.470 millones de acciones.

La operadora de telecomunicaciones Verizon también cerró ayer con un fuerte descenso del 5,51% un día después de conocerse que cerca de 45.000 de sus empleados iniciaron una huelga al fracasar las negociaciones para acordar un nuevo convenio laboral.

Agencias Reuters y EFE

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