3 de septiembre 2015 - 00:00

Massa peronizó a los radicales en Jujuy y desafió a Macri

Gerardo Morales, Sergio Massa y Gustavo Sáenz en caravana por Jujuy. Graciela Camaño eligió ir en moto con una militante radical.
Gerardo Morales, Sergio Massa y Gustavo Sáenz en caravana por Jujuy. Graciela Camaño eligió ir en moto con una militante radical.
La foto del desembarco de Sergio Massa ayer en Jujuy dio una clara explicación de por qué el radical Gerardo Morales defendió a muerte el acuerdo que había cerrado con el Frente Renovador en la provincia, mientras Ernesto Sanz avanzaba en la alianza con Mauricio Macri.

Massa desfiló por Libertador General San Martín, Fraile Pintado, San Pedro, Perico y San Salvador en Jujuy acompañado de Morales, José Manuel de la Sota y Gustavo Sáenz. Para el radical, el show político que montaron no pudo haber sido mejor: desfilaron por la capital en caravana con banderas radicales que se mezclaban con peronistas en medio de una euforia que Macri no pudo empardar en su última visita a la provincia.

Morales no hizo esfuerzo alguno por compensar la situación. La pelea entre Massa y Macri por el territorio, mientras al mismo tiempo se negocian acuerdos para el post 25 de octubre quedaba en evidencia y sin posibilidad de ser ocultada. Como sea, Massa jugó en Jujuy el papel que justificó su acuerdo con los radicales: la pata peronista anti-K en desarrollo pleno.

Los números explican algo esa situación: en las PASO de agosto Massa y De la Sota lograron el 27% de los votos y Cambiemos, con Macri adentro, un 23 %.

Morales se puso firme desde el principio en colgar su boleta de gobernador que juega junto con la elección del 25 de octubre, de todo candidato que se la pidiera. En medio de la pelea con Milagro Sala y Eduardo Fellner en la provincia, enfrentó a Sanz antes de las PASO alegando que iría pegado a él, a Massa, Macri o Stolbizer y nadie podría impedirlo. Juega el radical jujeño a sumar todos los votos a Macri y Massa detrás de su candidatura. Si lo logra podrá estar cerca de hacerse con la gobernación.

Por eso la euforia de ayer en las caravanas y actos en Jujuy. Massa llegó allí con toda la primera línea de su campaña. Se movilizaron en un micro que organizó Morales rodeados de motos de militantes. Una de esas motos sorprendió a todos transportando a Graciela Camaño junto a una militante radical mientras seguían la comitiva.

Esa postal no es sólo de Jujuy. Massa tuvo buenos resultados también en Formosa, Salta y por supuesto Córdoba, de la mano de De la Sota. Es lo que justifica el amor de los radicales.

Además, Massa aplicó ayer en Jujuy el libreto más peronista que se pueda pedir en la provincia con un mensaje de choque directo.

De Milagro Sala y la Tupac Amaru, dijo directamente: "Muchos dicen que si hay cambio de Gobierno, van a perder la jubilación o el plan social. Eso es mentira. Queremos que el que tiene el plan lo tenga protegido por ley. Pero también queremos que vuelvan al mercado para recuperar la cultura del trabajo. Esto va a sacar del medio a los parásitos como Milagro Sala, que se roban una parte de sus planes y viven de sus necesidades", dijo Massa en medio de la euforia de los radicales y peronistas.

Hay un guión que ya está escrito para esta campaña en Jujuy y que ningún candidato de la oposición va a modificar. Tanto el radicalismo, como también el propio kirchnerismo, pusieron a Sala en el centro de la pelea política. No sólo es un dato de la realidad el poder que tiene Tupac Amaru en la provincia, sino que, además, es la pelea más redituable que puede encarar la oposición.

Mientras avanzaba ayer la caravana de Massa-Morales por la provincia, ese libreto se iba confirmando "El único milagro que va a salvar a los jujeños es el del trabajo y la educación. Cualquier otro milagro que les vendan, es una pesadilla", decía Massa.

Junto a Morales y su candidato a vice del Frente Renovador, Carlos Haquim, rodearon a Massa la diputada Camaño, la candidata a diputada Alejandra Martínez, el candidato a diputado Alejandro Snopek, massista que hace campaña con Morales y el candidato al Parlasur Mario Fiad.

Rubén Rabanal