7 de marzo 2014 - 00:00

Massistas al norte, pero a distancia de Alperovich

Sergio Massa, con un timming para incursionar en territorios en crisis, se zambullirá hoy en Tucumán, provincia que parece asistir al agotamiento de una jefatura que lleva más de una década: la de José Alperovich, el radical peronizado, que suma tres reelecciones y acaba de sufrir un revés político con la salida de su esposa, la senadora Beatriz Rojkés, de la línea de sucesión de Cristina de Kirchner.

Alperovich, gobernador emblema del kichnerismo y una figura que concentró el poder de la provincia, atraviesa el peor momento de su largo reinado: el crimen de Paulina Lebbos, la crisis policial y una elección en 2013 con score mucho menor que en otros tiempos interactuaron para poner al mandatario frente a un desgaste de su figura que lo impulsó a pedir que Juan Manzur, ministro de Salud nacional y además vicegobernador con licencia, deje el cargo para prácticamente hacerse cargo del Gobierno. En ese clima, Massa pisará hoy Tucumán, donde dice contar con el apoyo de tres diputados provinciales y 100 concejales, el intendente de Famaillá -cargo que se intercalan los hermanos Orellana- y al que se sumará el exsenador nacional José Carbonell. El mal momento de Alperovich, que se lee como un castigo de la Presidente, incentivó los rumores sobre movimientos hacia el massismo que desmienten, oportunamente, en ambos campamentos.

De hecho, Massa se mostrará con varios dirigentes que son rivales internos del alperovichismo, entre ellos el exdiputado Gerónimo Vargas Aignasse, que asomó como su candidato a gobernador para 2015.

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