"Por supuesto que lo que ocurrió tiene que ver algo con la política hacia los refugiados", admitió Merkeldesde Hangzhou. "Aun así, creo que las decisiones que hemos tomado son correctas", insistió.
"Todos deben reflexionar sobre lo que podemos hacer para volver a ganar la confianza del electorado y, naturalmente, yo en primer lugar", agregó.
La Unión Demócrata Cristiana (CDU) de Merkel quedó tercera con un 19% de los votos y fue superada por la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), que obtuvo un 20,8%. Sin embargo, en esa región del nordeste se mantendrá en el poder la llamada "gran coalición", que une a la CDU con el Partido Socialdemócrata (SPD), que se mantuvo como fuerza más votada con un 30,6%.
El éxito de AfD causó preocupación también en amplios actores sociales. "El hecho de que un partido extremista de derecha que agita y moviliza a sus votantes contra minorías de una forma tan directa y desenfrenada es una pesadilla hecha realidad", declaró Charlotte Knobloch, exdirigente del Consejo Central de los Judíos de Alemania.
| Agencia DPA |

