Meirelles se reunió el sábado con Temer y con el presidente del Partido Social Democrático y exministro de las Ciudades, Gilberto Kassab. En la cita, el posible sucesor de Dilma Rousseff quiso escuchar un análisis del economista sobre la coyuntura económica de Brasil y formalizó la invitación para que comande la cartera económica en su eventual Gobierno.
Dirigentes del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) de Temer evalúan que Meirelles tiene credibilidad internacional para tranquilizar al mercado respecto de las posibilidades de que la nueva administración tendrá condiciones de realizar un ajuste fiscal y aprobar reformas fundamentales para recuperar la economía.
Pese a sus desmentidas, que apuntan a evitar que se consolide la imagen de una conspiración contra la presidenta, Temer mantuvo intensas reuniones en los últimos días para elegir los nombres de su futuro gabinete. El vicepresidente conversó con el exbanquero central Armínio Fraga y con el exministro de Hacienda Antonio Delfim Netto.
Pero el nombre de Fraga perdió fuerza debido a la resistencia del senador Aécio Neves de respaldar orgánicamente al Gobierno de Temer a través de la agrupación que preside, el PSDB.
El senador José Serra, también del PSDB, fue otro nombre en danza. Aunque su postura era que el partido acompañe orgánicamente un futuro Gobierno, su pretensión de controlar totalmente la economía fue rechazada por Temer.
En lo que respecta a Meirelles, éste pidió tener autonomía para nombrar a sus principales asesores y funcionarios del área. Esto incluiría a los presidentes del Banco Central y de los bancos oficiales, entre otros espacios.
Ante la prensa, Meirelles elogió a Temer: "Por las preguntas que me hizo, me parece que tiene una visión bastante correcta y adecuada, que yo considero muy positiva para la economía".
Para Meirelles, quien fue la carta fuerte de Luiz Inácio Lula da Silva al inicio de su mandato en 2003 para, desde el Banco Central, vencer la desconfianza de los mercados, en la actualidad la economía sólo podrá recuperarse a partir de una resolución de la crisis política. "Lo más importante es que se tomen medidas que apunten claramente a que la trayectoria (al alza) de la deuda pública va ser revertida en un plazo debido y que a partir de ahí la confianza pueda aumentar, de modo que también lo hagan las inversiones, evaluó el ex BankBoston.
La confianza, de los mercados pero también de la opinión pública, sería un tema crucial para Temer si le toca asumir.
Una encuesta del Instituto Ibope realizada entre los días 14 y 18 de abril en todos los estados brasileños reveló que apenas un 8% de los entrevistados cree que el "impeachment" de Rousseff y su eventual asunción serían "la mejor forma de superar la crisis política".
Un 62 por ciento consideró que lo ideal sería la realización de nuevas elecciones, con la salida conjunta de Dilma y Temer. En tanto, apenas un 25% apoya la continuidad de la presidenta Rousseff en el cargo.
| Agencia Brasil247 y Ámbito Financiero |
