29 de septiembre 2009 - 00:00

Mejor estimación para campaña 09/10

Mejor estimación para campaña 09/10
A pesar de la sequía continúa la buena perspectiva para el sector agrícola. Las exportaciones del agro llegaron a u$s 13.289 millones en los primeros ocho meses del año, mientras se espera una cosecha de 84 millones de toneladas para la zafra 2009/10, un 35% superior a la anterior.

En los primeros ocho meses de 2009 se exportaron 38,1 millones de toneladas de productos agrícolas por un valor de u$s 13.289 millones, según estimó ayer la consultora Investigaciones Económicas Sectoriales (IES) en su Informe Económico Semanal.

Por su parte, la Bolsa de Comercio de Rosario estimó que con un volumen de 80 millones de toneladas la cosecha 2009/10 arrojaría una utilidad de u$s 1.000 millones, lo que marcaría el regreso de resultados positivos, luego del quebranto de U$S 2.000 millones en 2008/09.

Dentro del marco local, se proyecta una fuerte recuperación de la producción de granos en el ciclo 2009/10 cercana a los 84 millones de toneladas, luego de crecer casi un 35%. Si bien esto representaría una fuerte mejora con respecto al ciclo previo, la suba no sería suficiente para ubicarse en torno de los valores alcanzados en 2006/07 y 2007/08 cuando fueron cercanos a los 100 millones de toneladas, sostiene el trabajo.

Como consecuencia de la sequía que afectó al país, el retroceso del saldo exportable de cereales, fue uno de los principales causantes de la caída de las exportaciones. Por ello, en los primeros ocho meses las cantidades exportadas de cereales cayeron un 40,4% con respecto a igual período del año pasado, y se ubicaron en sólo 12,3 millones de toneladas.

Por su parte, las ventas del complejo oleaginoso fueron de u$s 10.648 millones, con descenso del 20,9% con respecto a las ventas realizadas en igual meses de 2008.

El principal destino de los granos oleaginosos fue China, que absorbió el 73% del total (78,8% durante 2008) al mantener las compras en torno de 3,1 millones de toneladas. Lo siguieron Irán y Egipto, que exhibieron participaciones menores, del 8,2% y del 4,6%, respectivamente.

La participación de las exportaciones del sector agrícola en el total de las ventas al exterior llegó al 37% en los primeros ocho meses de 2009, por debajo del 39,6% de igual período de 2008.

Por su parte, su participación en las materias primas y las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA) alcanzó al 64% en el período analizado de 2009, por debajo del 67% de igual período de 2008, debido a la crisis internacional y al conflicto del Gobierno con el campo, pese a lo cual marcan la importancia del sector agrícola en el comercio exterior argentino, aseguró el estudio.

Luego de haber superado lo peor de la crisis internacional y los efectos de la sequía local, el futuro del sector agropecuario luce más promisorio. Se prevé que siga manteniendo un horizonte con una rentabilidad positiva tal como se vio en las campañas posteriores a la crisis de 2001, estimó IES.

Dentro del marco local, se proyecta una fuerte recuperación de la producción de granos en el ciclo 2009/10 a partir de la normalización de los rindes. La presencia del factor climático El Niño, que traerá lluvias a los cultivos durante la primavera y el verano, permitiría que los rindes se ubiquen incluso levemente por encima de la media.

«Dentro de los principales cuatro cultivos, se espera una fuerte reducción en la siembra de trigo, cebada cervecera y de maíz que sería parcialmente compensada por un aumento en la superficie cultivada con girasol y soja», informó la consultora.

Los precios internacionales, tras la recuperación observada en el primer semestre del año a partir de la normalización de los mercados financieros, se mantuvieron sin grandes cambios o con una tendencia levemente bajista. De esta forma, las cotizaciones de las materias primas agrícolas se ubicaron en torno de los precios registrados a inicios de 2007, en forma previa a la burbuja especulativa pero por encima de los valores de la década previa. La única excepción fue la soja, para la cual la reducción de la oferta de Sudamérica y una demanda mayor a la prevista de China impulsaron su cotización.