30 de marzo 2012 - 00:00

Mejoró Cristina la oferta a Macri: dinero y Policía

Cristina de Kirchner ayer, junto a Nilda Garré y Julio De Vido, al anunciar que mantendrá más tiempo la Policía en los subtes, y durante un año subsidios a colectivos de Capital. Mauricio Macri, acompañado por Cristian Ritondo, Federico Pinedo y María Eugenia Vidal, replicó que «no habrá traspaso». Reclamó un convenio que lo apruebe la Legislatura porteña.
Cristina de Kirchner ayer, junto a Nilda Garré y Julio De Vido, al anunciar que mantendrá más tiempo la Policía en los subtes, y durante un año subsidios a colectivos de Capital. Mauricio Macri, acompañado por Cristian Ritondo, Federico Pinedo y María Eugenia Vidal, replicó que «no habrá traspaso». Reclamó un convenio que lo apruebe la Legislatura porteña.
El Gobierno nacional se propuso ayer retomar la negociación con el jefe de Gobierno porteño para el pase del transporte, tras la jornada en la que Diputados terminó convirtiendo el ley la transferencia de los subtes, con el agregado de colectivos y el trencito de Puerto Madero. La Presidente pidió esa instancia, ayer, al considerar, de todos modos, que la norma que votó el Congreso ya hacía realidad el traspaso.

Conciliadora, en un tono más moderado y suave que hasta ahora para referirse al mandatario de la Capital Federal, Cristina de Kirchner le dedicó una conferencia de prensa al tema, que sorprendió cerca del mediodía.

Policía

La Presidente anunció que sostendrá a los agentes de la Federal en los andenes, hasta junio, y también la mitad del subsidio -durante un año- que reciben las empresas de colectivos, en el caso preciso de las que circulan entre las fronteras de la Ciudad de Buenos Aires, parte del paquete de la transferencia por ley.

Lo que pareció por momentos el reinicio de un entendimiento, a los minutos se tradujo en una puja mayor que volvió a redoblar Mauricio Macri (ver nota parte).

Cristina de Kirchner habló del intento de «encauzar» las negociaciones y sostuvo que la decisión era hacer «una contribución», restándole énfasis a las críticas a Macri, tal vez conociendo que lo beneficia cuanto más lo castiga. Inclusive, se mostró apacible cuando consideró «un acto bochornoso» el de Macri, cuando «devolvió» el control de los subtes, que había aceptado en un acta firmada el 3 de enero pasado.

La Presidente aludió que una de las causas judiciales (un amparo por el retiro de la Federal de los subtes), el Gobierno porteño sostuvo que necesitaba 3 o 4 meses más para poder disponer de agentes metropolitanos. Así concedió hasta junio, aproximadamente la continuidad de la seguridad nacional, ya que el plazo para esa permanencia vencía la semana próxima.

Recursos

Sugirió, que se podría «empezar por la línea E que transporta 53.593 pasajeros, luego la línea H con 23.254 y el Premetro con 2.104» y «en 15 a 20 días seguir con el resto de las líneas, hasta completar la totalidad».

Luego se refirió a que «si el problema son los recursos», se estaba transfiriendo «la concesión» del servicio de subtes y que en definitiva, dar subsidios era una decisión política que Macri podría mantener o no.

Señaló en principio que la Capital apenas cubre 202 kilómetros cuadrados y que se le pasa el control de las líneas de colectivos que circulan exclusivamente por esa superficie y aseguró que el Gobierno paga «1.180 millones de pesos» en subsidios para mantener el precio del boleto.

«Ha llegado el momento de que cada jurisdicción se haga cargo, de acuerdo con sus ingresos, de las competencias que le son pasibles. Es absurdo que la Presidente se tenga que hacer cargo de los subtes», insistió Cristina de Kirchner.

En ese sentido mencionó la «liviandad» con la que se aumentó el pasaje de subte un 127%, lo que provocó una reducción en «un 30%» de pasajeros.

Destacó la sanción de la ley y, siempre aludiendo a Macri, dijo que hay que entender que «calidad institucional, es aceptar el funcionamiento de las instituciones».

En otros pasajes del discurso, la Presidente mencionó también que la Ciudad entierra sus residuos en la provincia de Buenos Aires, «creando un problema importante a la jurisdicción» (en el PRO temen que se promueva la prohibición de esa práctica).

También sorprendió la Presidente cuando pidió ayuda para auditar «si se están utilizando los subsidios a lo que los tienen que aplicar».

La Presidente terminó pidiendo que se retomen las negociaciones y también que el ministro porteño de Seguridad, Guillermo Montenegro, acuerde con el secretario nacional del área, Sergio Berni, el reemplazo de la Policía, ya que, confió, vienen hablando de otros temas. Pero, tras la nueva embestida de Macri, el conflicto seguiría por la vía de la Justicia.

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