14 de mayo 2012 - 00:00

Mensaje mafioso en México: 49 cuerpos mutilados

El sello indiscutido. La temida organización de los Zetas se adjudicó así la masacre en el norteño Nuevo León, uno de los estados más golpeados por el narcotráfico.
El sello indiscutido. La temida organización de los Zetas se adjudicó así la masacre en el norteño Nuevo León, uno de los estados más golpeados por el narcotráfico.
Cadereyta, México - En medio de una fuerte conmoción nacional los restos de 49 cadáveres mutilados, sin cabezas, manos, ni pies, fueron hallados ayer en una ruta del estado de Nuevo León, al norte de México, en uno de las peores atrocidades vinculadas a los carteles del narcotráfico en ese estado.

Los restos humanos fueron abandonados en una pila, dentro de bolsas de plástico, sobre una ruta que conecta la localidad de Cadereyta, al norte del estado, con la fronteriza ciudad de Reynosa, en el estado de Tamaulipas, cerca de la frontera con Estados Unidos.

En una conferencia de prensa conjunta, el secretario de Seguridad Pública de Nuevo León, Javier del Real, y el vocero de seguridad Jorge Domene, dijeron que se trataría de un enfrentamiento entre grupos rivales, e incluso mencionaron la existencia de un mensaje amenazante dejado entre los cuerpos por el grupo de los Zetas.

«No me cabe duda que ésta es una medida tomada por la delincuencia organizada, de carácter mediático, que tiene por objeto llamar la atención de la población y sobre todo del grupo contrario al que se dirige, al que lanza la amenaza», dijo del Real, un general nombrado este año en el cargo.

Sin embargo, el procurador estadual, Adrián de la Garza, admitió la posibilidad de que se tratara de inmigrantes que transitaban desde otros estados rumbo a la frontera con Estados Unidos y que fueran atacados por sicarios, como ocurrió en otros episodios en 2010 y 2011 en Tamaulipas.

La escalada de violencia ocurre en momentos en que México está en plena campaña electoral para las elecciones del 1 de julio, en las que se elegirá presidente, diputados, senadores y autoridades en 14 entidades del país, incluida la capital.

Más de 50.000 personas han muerto y cerca de 10.000 están desaparecidas desde que el presidente Felipe Calderón asumió en diciembre de 2006 y lanzó operativos frontales contra los carteles.

La estrategia ha sido crecientemente cuestionada porque, a pesar de que líderes de las organizaciones criminales han sido detenidos o muertos por las autoridades, la violencia no cesa y no hay señales de que los Zetas u otros carteles poderosos como el de Sinaloa, estén en declive.

Nuevo León y sobre todo su capital, Monterrey, la ciudad más rica del país, se habían mantenido durante años a salvo de la violencia de los carteles de la droga. Pero desde 2010 la zona comenzó a ser escenario de cruentos enfrentamientos entre el cartel de los Zetas y el del Golfo, del que surgió el primero. El ambiente de negocios de Monterrey se ha transtornado por la violencia, que también ha ahuyentado a los turistas.

Los cuerpos, hallados en la madrugada por miembros del Ejército, fueron trasladados a Monterrey para su identificación, que será complicada por la falta de cabezas y extremidades, dijo Domene.

Las autoridades de Nuevo León pidieron un aumento del patrullaje en esa ruta por parte de fuerzas federales, como soldados y policías federales.

Los Zetas son actualmente más poderosos que el grupo del Golfo, y se dedican no sólo al tráfico de drogas sino también a secuestros y extorsiones, y han sido señalados como responsables de ataques masivos contra civiles inocentes.

En abril de 2011, los cuerpos de 180 personas fueron encontrados en la localidad de San Fernando, en Tamaulipas, tirados en fosas comunes, en la peor masacre de que se tenga registro desde que comenzó la campaña antidrogas de Calderón y que fue atribuida a los Zetas.

Muchas de las víctimas eran inmigrantes que se dirigían a la frontera con Estados Unidos y fueron asesinados, al parecer, por no haber querido unirse a las filas de los Zetas o porque no pagaron las extorsiones que les exigían.

Agencias Reuters, DPA y AFP,

y Ámbito Financiero