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Mercado local muestra valores interesantes para vender soja
La diferencia entre el precio disponible y los futuros de la oleaginosa no es muy importante. Este es un momento clave porque el productor busca financiación de cara a la nueva campaña.
comercialización. La fuerte demanda internacional compensó el efecto bajista del USDA y la soja logró mantener la cotización en Chicago.
Finalmente la baja fue profunda el día de la salida del informe, pero en soja a los dos días ya estábamos operando por encima de los valores previos al reporte, mientras que en maíz subas posteriores permitieron acercarnos al precio que se pagaba antes del mismo.
Tratando de justificar desde lo fundamental este comportamiento, vemos que las exportaciones semanales de EE.UU. siguen muy firmes en ambos productos, pero especialmente en soja. La última semana se comprometieron 1,6 millones de toneladas de ventas al exterior, y prácticamente a diario el sistema de alerta por ventas importantes del USDA se dispara por nuevos negocios.
Por otro lado el clima en Sudamérica emergió en forma temprana como factor de mercado. Brasil está muy seco en el centro y norte del país, mientras que en nuestro país las lluvias excesivas dejaron unas 10 millones de hectáreas con afectación, de las cuales hay unas 2 millones de hectáreas agrícolas con problemas graves.
Y acá viene la palabra mágica "pero..." la cuestión del rinde en Estados Unidos no es un tema cerrado. Hay muchos operadores que todavía creen que el dato del USDA no se ajusta a la realidad. De hecho la calidad de cultivos de soja bajó 1 punto adicional en la lectura de la semana pasada, y la del maíz se mantuvo en niveles bajos respecto al año pasado. Con el maíz 5% trillado y la soja 22% en etapa de pérdida de hojas, no parece haber mucho tiempo para que se recupere. Por lo tanto seguiremos discutiendo el tamaño de la cosecha norteamericana vía comparación de rindes reales con los estimados por el USDA. Esto nos mantendrá preguntándonos que tan grande es la cosecha hasta que esté con 50% de avance y ya las tendencias sean claras. Al mismo tiempo la presión de la entrada del nuevo ciclo será un factor negativo.
La otra cuestión, la demanda, es un factor cierto en el mercado. Pero la campaña recién inicia y acelerar en este momento puede corresponderse luego con un freno más adelante. Las tendencias de demanda al momento son muy primarias.
Por el lado del clima sudamericano, recién este fin de semana se superó el período de prohibición de siembra de soja en Mato Grosso, y Brasil extiende su temporada de siembra hasta fin de año. La situación no es definitiva, aunque si es preocupante. En Argentina los problemas de exceso de lluvia son claros para el trigo donde unas 110.000 hectáreas de lo que se sembró podrían perderse, mientras que los rindes del resto bajaría. En maíz las lluvias van a demorar la siembra temprana, pero en unas semanas secas algunas zonas podrán sembrar, y las otras podrían ir a maíz tardío. En soja en tanto falta mucho todavía para que la situación sea preocupante.
En el mercado local, los buques programados de maíz empiezan a bajar por la competencia que genera tanto Brasil como la pronta entrada de la cosecha norteamericana. Y todavía resta por comercializar la mitad de la cosecha de nuestro país. Históricamente los embarques recién se reactivan a partir de febrero, cuando la competencia internacional se hace más chica. Teniendo esto presente, vemos poco interés en grano disponible, pero negocios activos para fin de año. Los compradores quieren asegurarse mercadería que saben va a pasar de campaña, para los primeros buques del 2018.
Dado que los precios de la soja se ubican en niveles interesantes, y las diferencias entre el precio disponible y los futuros no es grande, sería buena idea vender soja y financiarse con esto, para luego vender maíz para fin de año y así capturar precio. Incluso algunos compradores ofrecían el pago de esos negocios por anticipado.
Finalmente en trigo, precios por encima de los u$s160 la tonelada como los que tuvimos son interesantes para ser tomados. Aunque hay grandes dudas sobre el tamaño de la producción, en cosecha la presión va a sentirse de todas formas. Es posible que luego sea menor, pero si la idea es vender el trigo ni bien se trille, no sería mala idea tomar estos precios.
(*) Del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.


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