- ámbito
- Edición Impresa
Merkel acumuló otro revés electoral y su coalición se desploma
Los socios socialdemócratas amenazaron con abandonar el Gobierno si la canciller no precisa una nueva “hoja de ruta”. La ultraderecha ingresa por primera vez al parlamento regional.
SOMBRAS. La caída de la CDU y sus socios puso en dudas la continuidad en el largo plazo de la “gran coalición”, encabezada por Angela Merkel.
Por lo tanto, "exige" una "hoja de ruta" precisa para fijar las medidas que debe tomar el gobierno para mejorar la vida cotidiana de la población de aquí a septiembre de 2019. "Vamos a evaluar, en función de la aplicación de este hoja de ruta si todavía tenemos un lugar en este gobierno", advirtió Nahles.
La número dos del partido de Merkel, Annegret Kramp-Karrenbauer, calificó como "muy doloroso" el resultado de estas regionales.
La amenaza para la canciller se acentúa todavía más si se tiene en cuenta que en diciembre los militantes están convocados para votar a la presidencia del partido.
Entre bastidores algunos dirigentes aseguran que el CDU necesita cambiar de líder y hacer un viraje hacia la derecha frente al auge de la ultraderecha, lo que Angela Merkel no se ha decidido a hacer todavía de forma clara.
Hasta ahora Merkjel parece decidida a tratar de renovar su mandato partidario. Pero para el diario conservador FAZ, esto sería "un grave error" vista "la situación en la que ella se encuentra". Pero "si cede la presidencia voluntariamente, ella probaría que ha comprendido lo que ya todo el mundo sabe: el fin de su mandato como canciller se aproxima" sostuvo el domingo de noche el diario.
"Angela Merkel es canciller desde hace 13 años pero, políticamente, nunca ha estado bajo tanta presión", resumía este fin de semana el diario Süddeutsche Zeitung.
El retroceso, con sabor a derrota, de la CDU, que dirige la región desde hace casi dos décadas, puede tener un fuerte impacto, ya que el ministro-presidente saliente es uno de los barones de Merkel, Volker Bouffier. Bouffier ha apoyado sin ambages a la canciller desde la polémica causada por la política migratoria de Merkel, que permitió la llegada al país de más de un millón de migrantes en 2015 y 2016.
La canciller, al frente de la CDU desde hace más de 18 años, hace poco mencionó entre líneas el final de su vida política, al juzgar que "todos los que, en el pasado, intentaron solucionar ellos mismos su sucesión, fracasaron".
Los alemanes parecen cansados de los conflictos recurrentes dentro de la coalición, iniciados principalmente por la CSU, socio bávaro de la CDU, que intenta imponer su postura sobre la inmigración.
| Agencias AFP y Reuters |


Dejá tu comentario