29 de junio 2016 - 00:00

Merkel se resiste a mantener el libre comercio con Londres

El premier británico dio garantías de que la amistad seguirá pese al “brexit”. Pero la Unión Europea le puso condiciones demasiado duras para el futuro.

PARA LAS FOTOS. David Cameron se mostró sonriente con Angela Merkel frente a los fotógrafos. El diálogo en privado fue, sin embargo, tenso. Foto: Reuters.
PARA LAS FOTOS. David Cameron se mostró sonriente con Angela Merkel frente a los fotógrafos. El diálogo en privado fue, sin embargo, tenso. Foto: Reuters.
Bruselas - El primer ministro saliente del Reino Unido, David Cameron, fue recibido ayer con visibles muestras de fastidio por parte de líderes de la Unión Europea, que lo presionaron para que apure la salida de su país tras el referendo de la semana pasada y que condicionaron severamente, casi al borde de la inviabilidad, cualquier posibilidad futura de sostener el libre comercio entre las partes.

Durante la cumbre realizada en Bruselas, dominada por el "brexit", Cameron pidió a sus colegas un divorcio en buenos términos. "El Reino Unido dejará la Unión Europea, pero quiero que ese proceso sea lo más constructivo posible y espero que el resultado sea lo más constructivo posible", dijo a la prensa.

"Estos países son nuestros vecinos, nuestros amigos, nuestros aliados, nuestros socios. Y espero que busquemos la relación más cercana posible en términos de comercio, cooperación y seguridad, porque eso es bueno para nosotros y es bueno para ellos", añadió Cameron sin responder preguntas.

El primer ministro se mezcló con otros líderes de la UE mientras comenzaba la cubre, conversando cordialmente con la canciller alemana, Angela Merkel.

Esta, la líder más poderosa de Europa, dijo que seguirá considerando al Reino Unido como "un amigo y socio", pero enfatizó que no habrá negociaciones formales o informales hasta que el país presente su pedido oficial de salida.

También dejó claro, contra las pretensiones británicas, que Londres no mantendrá el acceso irrestricto al mercado único a menos que acepte ciertos principios de la UE y obligaciones, como el libre tránsito de personas, justamente uno de los principios que explican el resultado negativo del jueves pasado.

"Obviamente, conseguir el libre comercio será un desafío enorme, porque la UE ve el mercado único como uno de bienes, servicios, capitales y personas; esas cosas van juntas, admitió Cameron tras el que fue su último Consejo Europeo como premier.

En ese sentido, el presidente de Francia, François Hollande, elevó el tono y, aunque dijo que "no hay que castigar al Reino Unido", advirtió que ese país "asumió un riesgo y debe saber que durante un tiempo va a sufrir consecuencias".

En tanto, los "tories" pospusieron una semana, del 2 al 9 de septiembre, la elección de su nuevo líder, quien reemplazará a Cameron y será el encargado de negociar la salida. Otra mala señal a Bruselas.

Agencias Reuters, EFE y DPA,


y Ámbito Financiero

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