8 de enero 2009 - 00:00

Michetti condiciona llamado de Macri a elección porteña

Mauricio Macri junto al ministro de Espacio Público, Juan Pablo Piccardo (der.), ayer en la Plaza Miserere de la Capital Federal, donde se realizan trabajos de remodelación.
Mauricio Macri junto al ministro de Espacio Público, Juan Pablo Piccardo (der.), ayer en la Plaza Miserere de la Capital Federal, donde se realizan trabajos de remodelación.
Cuando Mauricio Macri ya tiene casi listo el cronograma electoral con el cual adelantaría las urnas porteñas, algunos sectores internos en PRO buscarán la última chance para convencer al jefe de Gobierno de los beneficios de disputar una sola elección este año en la Capital Federal. Es decir, que junto con la renovación de los 13 diputados nacionales por el distrito, prevista para el próximo 25 de octubre, se realice la elección de los 30 legisladores porteños que corresponde para este año. Se suman cada vez más adherentes a esa idea de economizar un cuarto oscuro que, creen además, le serviría a Macri para ahorrarse un candidato que no tiene aún y también posicionarse en una discusión nacional que refuerce sus pretensiones presidenciales. Prefieren que Gabriela Michetti sea candidata a diputada nacional y el efecto «arrastre» le garantice al macrismo un buen número de legisladores locales. Pero el mayor escollo del jefe de Gobierno para la definición lo tiene ahora en la candidata Michetti. La funcionaria ya ha dicho públicamente que prefiere un debate local, sobre temas porteños que no mezclen las cuestiones nacionales camino a las urnas. Algunos sectores ven otras cuestiones en esa pretensión de Michetti y sus aliados en el PRO. Consideran que la vice le impone esa separación a Macri para no alejarse de la Ciudad ni de la carrera por suceder al jefe de Gobierno porteño si éste disputara las presidenciales en 2011. La ecuación la plantean de manera sencilla quienes se oponen a esa movida. «Gabriela ganaría la local y en todo caso no será quien pierda la nacional», dicen para referirse a que por el momento no hay otra figura fuerte en el macrismo que pudiera competir para diputados nacionales y en ese caso le pasaría a Macri como en 2007, cuando ganó con el 60% en Capital a jefe de Gobierno pero perdió a los pocos meses la senaduría del distrito que buscaba Carlos Melconian.
Por un lado, el grupo de peronistas que reúne el legislador porteño Cristian Ritondo piensa, en los próximos días, insistir ante Macri para que el plan Michetti sea desactivado. El diputado considera que «es mejor concentrarnos en la gestión y tener una sola elección este año y no dos, porque dos votaciones generarán, además, un gasto de recursos innecesario y una distracción que veo inoportuna».
Con otros argumentos, dentro de la nueva línea interna de PRO que fogonea el ministro de Hacienda porteño, Néstor Grindetti, piensan reunirse en marzo y elevar su propia propuesta. Si bien Grindetti aseguró a este diario que «lo nuestro no es discutir esos temas, sino buscar una plataforma y debatir ideas», dentro del grupo Justicia y Libertad, el diputado nacional Federico Pinedo cree que la discusión sobre la fecha de elecciones no puede eludirse. «La ventaja de separar las elecciones es que las locales no quedarían tomadas por la discusión kirchnerismo-antikirchnerismo, pero con una candidata como Gabriela a diputada nacional, si se unificara, podríamos trabajar para un consenso en el Congreso donde los próximos dos años serán críticos». Como Pinedo, hay más adherentes en PRO a la idea de unificación y que el macrismo pelee en una sola ronda por obtener el primer puesto. Sin embargo, aseguran quienes se alistan en el no michettismo que «es Gabriela la que decide y si bien no aceptó formalmente ser candidata sí asegura que hará lo que más convenga al partido, pero quiere que las elecciones sean separadas».
La banca en la Legislatura porteña que disputaría en elecciones locales anticipadas la vicejefa le asegurarían, además, ser la gerenciadora de la Legislatura, puesto que de otra manera recalaría en la porción del peronismo PRO cuando el actual vicepresidente primero del cuerpo, Diego Santilli, se retire al terminar su mandato este año, ya que no puede renovar la banca.
Macri guardará silencio sobre la decisión todo lo que pueda, porque sabe de las internas que se agudizarán en su tropa tras el llamado a las urnas.

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