Solo asistieron pequeños partidos de izquierda, que no representan al grueso opositor. Las fuerzas de seguridad volvieron a reprimir una protesta.
Resistencia. Los miembros de la disidencia venezolana mantienen la pulseada en las calles de Caracas por cuarta semana consecutiva a pesar de los intentos policiales por diezmarlos.
Caracas - El Gobierno venezolano celebró ayer una reunión con pequeños partidos para debatir la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) propuesta por el presidente Nicolás Maduro, pero sin la presencia de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que nuclea al grueso del antichavismo y que calificó la iniciativa de fraudulenta.
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En tanto, las fuerzas de seguridad dispersaron con gases una manifestación convocada por la MUD en Caracas, que pretendía marchar hacia el Ministerio de Educación para protestar contra el cambio constitucional, que se dará a través de una elección que mezclará el tradicional método territorial con selecciones de delegados por parte de movimientos sociales oficialistas.
Cientos de venezolanos que marcharon desde varios puntos de la capital se congregaron en el sector de Chacaíto, en el este de Caracas, y desde allí partieron rumbo al centro de la ciudad hacia el despacho del jefe de la comisión presidencial para la Asamblea Nacional Constituyente, el ministro de Educación Elías Jaua. Sin embargo, los manifestantes fueron reprimidos por la Policía Nacional Bolivariana (PNB) y piquetes de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB, policía militarizada) que bloquearon varias vías y lanzaron las bombas lacrimógenas, lo que desencadenó en algunos enfrentamientos.
Por otro lado, el jefe de la comisión presidencial para la reforma, el ministro de Educación, Elías Jaua, aseguró que 17 partidos (pequeñas agrupaciones de izquierda) asistieron a la reunión en el palacio presidencial de Miraflores y que las puertas seguirán abiertas para quienes quieran ir "a escuchar de primera mano y de manera oficial" los argumentos del Ejecutivo.
"Especialmente hacemos un llamado a los voceros de la MUD, por la paz de nuestro país, a que reflexionen y puedan sentarse aquí a conversar, a dialogar entre venezolanos, como hermanos que somos. Tenemos profundas diferencias, pero estamos obligados a legarles a nuestros hijos una Venezuela en paz y el camino es el diálogo", dijo desde Miraflores a través del estatal VTV.
Jaua afirmó que los partidos políticos serán escuchados por el Gobierno y podrán hacer observaciones y críticas "para nutrir el debate", y reiteró que Maduro decidió iniciar este proceso para cambiar el ordenamiento jurídico interno "frente a la imposibilidad de poder tener una interlocución válida" con la MUD.
"Es una manera de conversar con el país más amplio, una ventanita que le abre a Venezuela la estabilidad política y social necesaria para impulsar la recuperación económica y social", prosiguió.
Pese a esas palabras conciliadoras, Jaua ratificó que la Asamblea Nacional Constituyente será "ciudadana y del pueblo" y "no de partidos". Indicó que la elección de los redactores de la nueva Constitución se hará "mediante voto universal, directo y secreto" y bajo la rectoría del Poder Electoral, que todavía no aprueba las bases electorales para este proceso, que incluirán votaciones en ámbitos sectoriales.
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