20 de octubre 2009 - 00:00

Mientras negocia, Irán agita amenaza nuclear

Viena y Teherán - Las conversaciones entre Irán y las potencias mundiales para controlar el programa nuclear de los islamistas tuvieron un «buen comienzo», aunque el régimen de Teherán hizo saber que, si no llegan a buen puerto, continuará con el enriquecimiento de uranio al margen de la comunidad internacional.

La reunión de Viena, organizada por la Agencia Internacional de Energía Atómica de la ONU (AIEA), sucede a la reunión de alto nivel realizada en Ginebra el 1 de octubre, que marcó un hito tras años sin diálogo y amenazas.

Buen comienzo

Entonces, Irán aceptó el ingreso de inspectores a un sitio nuclear escondido hasta hace pocas semanas y, en principio, el envío al extranjero del uranio levemente enriquecido para su procesamiento adicional destinado a convertirlo en combustible para un reactor.

«Tuvimos un buen comienzo. Hemos tenido una reunión constructiva. La mayoría de las cuestiones técnicas han sido discutidas», dijo Mohamed El Baradei, titular de la AIEA.

Ali Asghar Soltanieh, enviado iraní, apoyó los comentarios de El Baradei, diciendo que estaba hablando en nombre de Teherán.

La reunión entre funcionarios iraníes, rusos, franceses y estadounidenses comenzó en Viena poco después de que la televisión estatal iraní informara que Teherán no negociará directamente con Francia.

En este contexto, el vocero de la agencia nuclear iraní Ali Shirzadian advirtió que para Irán no es «económicamente viable» seguir purificando uranio con el fin de producir los 150-300 kilos de material que necesita para el reactor, pero que lo hará si las conversaciones de Viena «no generan el resultado deseado por Irán».

La república islámica se salvó de recibir sanciones más duras de la ONU gracias a los gestos de cooperación que tuvo en Ginebra. «Nunca abandonaremos nuestro derecho», señaló Shirzadian.

Agencias Reuters y AFP