La firma alimenticia Molinos Río de la Plata anunció ayer que vendió su negocio destinado a la producción de aceite de oliva en Estados Unidos y por que el recibirá poco más de u$s20,3 millones.
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La firma argentina había adquirido en 2015 poco más del 20% de las acciones de la norteamericana de California Olive Ranch y ahora, en una nueva estrategia de negocios focalizada en potenciar el mercado local decidió dar un paso al costado y le vendió su capital accionario a las firmas del país del norte Crefica, Duncanson y Calliopsis, LLC.
En aquel momento Molinos había ejecutado un trueque, porque para tomar parte de California Olive Ranch -una de las principales firmas productoras de aceite de oliva de Estados Unidos- entregó su firma de origen italiano, Lucini que también opera en el mismo segmento.
Lo cierto es que este negocio no terminó resultando para la alimenticia que ahora se encuentra en un momento delicado en el mercado local con un marcado retroceso en el consumo. En su balance económico del año pasado tuvo que afrontar pérdidas por $187,4 millones y aunque sus ingresos crecieron el 15% hasta los $12.299 millones sus costos crecieron en el orden del 15%.
En aquel momento desde Molinos señalaban que sus precios en las góndolas habían aumentado en menor proporción que el incremento de los costos y esto generó una disminución del margen de comercialización.
En este contexto lógicamente la alimenticia busca salir a flote y para eso necesita capital trabajo y aquí claramente se entiende la venta de un activo que no era estratégico.
Otra cuestión a tener en cuenta es que Molinos Río de la Plata también viene de sufrir otro golpe en el mercado, recientemente la calificadora de riesgo Fitch Rating le bajó la calificación de sus acciones y las llevó de AA hacia A+ y aquí, una vez más, el factor determinante fue la retracción del consumo.
"La baja de calificación refleja una debilitada calidad crediticia producto de la reducción en la demanda, continúa presión de costos y capital de trabajo y un entorno más competitivo. La caída sostenida en el consumo, incluyendo el segmento de alimentos usualmente más resiliente, y las ventas en supermercados continúa impactando en la generación de fondos de Molinos, aun ante la cartera diversificada de productos y segmentación en clases de consumidores que exhibe", detalla en su informe la calificadora de riesgo.
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