Mondino, sin embargo, no se mostró para nada seguro de que la oferta se vaya a producir con rapidez: «Néstor Kirchner, que mantiene una alta cuota de poder, está un 100% concentrado en asuntos locales y tradicionalmente ha dejado pendientes asuntos económicos hasta que no se resuelven los temas políticos, como la pelea contra el multimedios Clarín». Sin embargo, enseguida señala que el deterioro del superávit primario y del aumento del gasto incrementa la necesidad de volver a financiarse en los mercados y, por ende, de llevar adelante una nueva oferta a los bonistas.
Barclays es uno de los tres bancos que asesora (por el momento de manera informal) al Gobierno en lo que tiene que ver con la operación con «holdouts», junto con el Deutsche Bank y el Citi. Sin embargo, el informe de Mondino proviene del área de research, que en teoría está totalmente separada de quienes negocian la reapertura del canje.
Según sostiene el economista, la propuesta debería conseguir por lo menos un 75% de aceptación para que el juez Thomas Griesa desestime las presentaciones judiciales de bonistas que piden el embargo de activos. Por ahora, el consorcio de bancos y fondos que ya dieron su visto bueno para participar de la transacción estarían en condiciones de sumar unos u$s 8.000 millones en bonos defaulteados, que representan el 40% del total.
En resumen, éstas serían las características principales de la operación, de acuerdo con lo que trascendió hasta ahora:


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