11 de diciembre 2012 - 00:00

Monti salió a pedir calma a los mercados temerosos por su renuncia

Angela Merkel, Mario Monti y François Hollande, ayer en Oslo, durante la entrega del Premio Nobel de la Paz a la Unión Europea. Los líderes comunitarios han respaldado sin fisuras la gestión del premier italiano.
Angela Merkel, Mario Monti y François Hollande, ayer en Oslo, durante la entrega del Premio Nobel de la Paz a la Unión Europea. Los líderes comunitarios han respaldado sin fisuras la gestión del premier italiano.
Roma y Oslo - El primer ministro italiano, Mario Monti, llamó ayer a la calma y a no «dramatizar» las reacciones de los mercados, en una jornada de incertidumbre con el repunte del riesgo-país y la caída de la Bolsa de Milán, a raíz del anuncio de que renunciará tras la aprobación de la Ley de los Presupuestos.

El premier hizo esas declaraciones durante una rueda de prensa conjunta con su homólogo noruego, Jens Stoltenberg, en Oslo, adonde acudió a la ceremonia de entrega del premio Nobel de la Paz a la Unión Europea (UE).

Monti quiso lanzar un mensaje de tranquilidad al asegurar que Italia no sufrirá un «vacío de poder» y subrayó que su gabinete continuará al frente del Gobierno hasta que se nombre un nuevo Ejecutivo tras las elecciones, que se prevé que se celebren en febrero.

«Todos mis esfuerzos se concentran en cumplir los compromisos adquiridos», aseveró Monti, quien se mostró confiado en que ese próximo Gobierno que salga elegido de las urnas «será altamente responsable» y estará orientado hacia la UE.

Un nuevo Ejecutivo que, según Monti, seguirá adelante con los esfuerzos realizados hasta ahora por Italia en lo que respecta a las reformas estructurales y la consecución del equilibrio presupuestario.

Sobre la posibilidad de presentarse como candidato en los próximos comicios, Monti afirmó que en este momento eso es algo que no considera y destacó que ahora está centrado en completar el tiempo que le queda de mandato, que parece «bastante limitado» y que requiere de «una gran energía» por su parte y de sus ministros.

El excomisario (ministro) europeo señaló que «sea lo que sea» que haga en el futuro, no abandonará su filón de trabajo y compromiso de siempre, que ha sido el de «explicar Europa a los ciudadanos y las temáticas europeas, más allá de cualquier populismo» y advirtió del riesgo de «una deriva populista sobre las políticas económicas europeas».

Riesgo

Las declaraciones de Monti llegaron en el primer día de apertura de los mercados después del anuncio de su intención de renunciar, una jornada en la que la prima de riesgo repuntó por encima del nivel de los 350 puntos básicos, tan sólo una semana después de lograr situarse por debajo de la barrera de los 300 puntos.

Los temores ligados a la incertidumbre por la situación política también pesaron sobre la Bolsa de Milán, que cerró con una caída del 2,20% en una rueda en la que llegó a perder el 3,5%.

Monti comunicó el sábado su decisión «irrevocable» de dimitir al jefe del Estado italiano, Giorgio Napolitano, tras comprobar en el Parlamento que no contaba con el apoyo en la votación de dos cuestiones de confianza del partido Pueblo de la Libertad (PDL), del ex primer ministro Silvio Berlusconi.

Sobre la decisión de Monti pesaron además las declaraciones del secretario del PDL, Angelino Alfano, quien criticó su política económica y manifestó que para la formación conservadora la «experiencia del Gobierno tecnócrata ha concluido».

Se espera que la Ley de Presupuestos quede aprobada antes de las fiestas de Navidad, tras lo que Monti presentará la dimisión para, posteriormente, el jefe del Estado disolver las Cámaras y convocar elecciones generales, que todo apunta se celebrarán o el 17 o el 24 de febrero, según estimó ayer la ministra del Interior, Anna Maria Cancellieri.

Unas elecciones a las que se presentará Berlusconi, quien renunció como primer ministro en noviembre de 2011, cuando Italia se encontraba en el punto de mira de los mercados por las dudas sobre su solvencia financiera y en un momento en el que la prima de riesgo alcanzó su máximo histórico de 574 puntos básicos.

Monti fue entonces designado con el apoyo de los partidos más importantes del país junto con un gabinete de técnicos cuya labor se centró este último año en sanear las maltrechas cuentas públicas italianas y con él Italia ha recuperado la credibilidad en Europa, donde los líderes comunitarios han elogiado su actuación.

Con la anticipación de las elecciones, para cuya celebración Napolitano había señalado en un principio el 10 de marzo, aunque todavía no se había fijado la fecha de forma definitiva, ahora se teme que queden sin aprobar algunas de las leyes promovidas por el Ejecutivo Monti para alcanzar ese saneamiento. Entre ellas, un decreto con medidas para el crecimiento, así como el destinado a salvar momentáneamente la acería Ilva, que da trabajo a 20.000 personas, y un decreto sobre la reducción y reorganización de las provincias en Italia. El anuncio de dimisión de Monti desató ayer también la preocupación de sus socios europeos.

Alemania, el socio más influyente de la UE, pidió a Italia que no deshaga el trabajo hecho. «Esperamos que Italia siga cumpliendo en su totalidad con todas las obligaciones acordadas con Europa y continúe el camino reformista que ha comenzado», dijo una portavoz del ministro de Finanzas, Wolfgang SchTMuble.

También el ministro de Economía español, Luis de Guindos, mostró su preocupación por los efectos de la situación de Italia en su país, después de que la prima de riesgo española volviera a dispararse hasta cerrar en los 426 puntos básicos, frente a los 416 del viernes, aunque durante la jornada llegó a rozar los 440.

«No hay alternativa a lo que está haciendo el señor Monti», dijo el presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy desde Oslo.

Agencias EFE, Reuters, DPA y ANSA,

y Ámbito Financiero

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