14 de agosto 2017 - 00:00

Morixe: controlantes nuevos, ¿nuevo futuro?

Objeto social: "Molino harinero."

Contablemente y si bien lo fue en términos nominales con $62.830.448 en contra (13% más que un año antes), el que acaba de finalizar no resultó su peor año, ya que en dólares libres la pérdida es de u$s3.833.462, u$s5 menos que un año atrás, lejos de los u$s7,8 millones que cedía a mayo de 1997 (en estos 21 años resigna en total u$s32,6 millones). De todas formas fue el segundo peor desde 2002. En lo patrimonial tampoco ha sido su peor período, si bien quedó con un negativo de u$s365.000, el segundo más adverso desde 2007 (lo peor fue también en 1997 con u$s24,3 millones en contra). Claro que esto no refleja sus verdaderos problemas, que se asienten en la faz industrial. La producción total de harina en los doce meses a mayo último resultó 7% inferior a la de un año antes y lo que es más significativo, con 42.927 toneladas fue la menor en al menos los últimos 21 años, o si se quiere un tercio del promedio anual del periodo (el record fue en 1997 con 217.541 toneladas de harina). Por el lado de las ventas la cosa es apenas un poco menos extrema, las 36.968 toneladas colocadas últimamente son el tercer volumen más bajo desde al menos 1997 (2003 y 2004 fue lo peor en este sentido, con 20.000 y 24.000 toneladas, el récord fue en 2001 con 216.384 toneladas), 11% menos que un año atrás y un 64% debajo del promedio anual desde 1997. Si algo reflejan estos números es que más allá de las cuestiones coyunturales, una parte importante de los problemas de la sociedad le han sido internos. Si bien escapa al análisis contable no podemos soslayar entonces el cambio en el paquete de control de la sociedad (70,06% del capital) anunciado el 21 de julio último, que pasó de Fernando Sansuste a Ignacio Noel en la suma de $34,8 millones (u$s1.940.000). Más allá de esto y hasta que las palabras se conviertan en hechos, es poco lo que podemos aportar.

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