La semana abrió sin los europeos y todo se sintetizó a través de los americanos, sin olvidar a Shanghái, que había dado la muestra más acertada de la fecha: cayendo el 1,5% en su índice. Lo demás resultó una especie de «garaje» bursátil, donde se encendieron los motores, pero sin que nadie pudiera colocar una primera marcha, al menos. Y el caer la tarde, sabíamos que el Dow Jones había planteado una puja de pocos negocios en la que la confrontación de la rueda pasó por destacar los «balances buenos» vs. «preocupación por el precio del petróleo». Al parecer, todo tiene equivalencia, porque en el resumen del Dow, solamente se anotó una suave baja del 0,21%. En San Pablo no fue nada distinto, aunque pudiendo quedar con el signo «más» por delante, de un porcentual desechable, casi neutro bajando a lo más austral, se halla a un conjunto de Buenos Aires que se movió en sus variedades entre bajas mínimas del 0,11% -BURCAP- y máximo de rebaja para el Merval «25», que retrocedió un 0,39%. Cerca de esto, el listado mayor, el más difundido, con un 0,37% de descenso y un mínimo en 3.393 puntos, con máximo muy aproximado y cierre de 3.401. Diferencias de 30 aumentos, contra 29 bajas, reuniendo nada más que $ 32 millones de efectivo. Fue una primera fecha sumamente aburrida en casi todo el mundo y un desempeño que mantuvo el principio de verticalidad, todos copiando la poca tonicidad del Dow Jones. No sirvió de nada para una hipótesis real sobre el estado de la tónica. La Bolsa, en el garaje.
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