Moyano apela a Perón para contestarle hoy a Cristina

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• El camionero encabezará un acto que prevén será masivo.
• Habrá reclamos económicos pero no forzará ruptura

Hugo Moyano apelará a la mística peronista para contestarle hoy a Cristina de Kirchner. El líder de la CGT hará eje en la figura de Juan Domingo Perón en su discurso en el estadio de Huracán, que incluirá reclamos por medidas económicas y asistencia a las obras sociales sindicales, y quejas por las causas judiciales contra gremialistas. Los organizadores dijeron esperar una convocatoria de 80 mil personas, en su gran mayoría afiliados a Camioneros.

Será la primera respuesta directa a la Jefa del Estado luego de las palabras de reprimenda que Cristina de Kirchner les dedicó a los sindicatos en su discurso de asunción, el sábado último, cuando sostuvo que en la Argentina actual, a diferencia de la de Perón, está garantizado el derecho de huelga pero no el de extorsión. Esa alusión fue interpretada como un ataque a los gremios, pero indirectamente también al propio fundador del justicialismo, concepto sobre el que pondrá énfasis el dirigente.

El encuentro en Huracán tiene horario de arranque a las 12. Los colaboradores de Moyano miraban ayer de reojo la agenda de la mandataria, que prevé encabezar hoy a las 11.30 un acto en una planta automotriz de Zárate, y decían temer que la transmisión televisiva fuera acaparada por la Presidente.

De todos modos, el líder camionero afinó ayer su discurso con la ayuda de un reducido grupo de colaboradores. De ese encuentro quedó como pauta que Moyano replicará los últimos ataques de la Jefa del Estado pero cuidará el tono para no quedar como responsable de una eventual fractura con el Gobierno.

El discurso fue hilvanado por áreas temáticas. El capítulo central será el de los reclamos económicos. Sobre este punto mencionará los planteos sostenidos en los últimos meses por la CGT, que pasan por la eliminación de Ganancias o la suba del mínimo no imponible del gravamen para los asalariados; la sanción de una ley de reparto de utilidades empresarias entre los trabajadores y el aumento de las asignaciones familiares.

En el mismo apartado entrará la queja más común entre los sindicalistas: los fondos de las obras sociales. Moyano prevé mencionar la falta de distribución de un fondo de 11 mil millones de pesos constituido por aportes de los afiliados, y analiza incluso amenazar con el inicio de una catarata de juicios contra el Estado.

Pata judicial

El reclamo por las obras sociales sindicales le permitirá a Moyano encadenar una posible pata judicial de su discurso. Se trata de la causa por la denominada «mafia de los medicamentos», que de manera cíclica amenaza con salpicarlo, en particular cuando su relación con el Gobierno aparece deteriorada.

Para este segmento prevé recordar a la exministra de Salud Graciela Ocaña, la «Hormiguita». Y de paso, aludir a lo que en los gremios interpretan como una persecución judicial, a partir de casos como los del ferroviario Rubén «Pollo» Sobrero y de la amenaza del Gobierno de quitarle en Tribunales la personería al sindicato de los técnicos aeronáuticos. El jefe de ese gremio, Ricardo Cirielli, se acercó en los últimos días a Moyano, a pesar de su pertenencia formal a la CGT Azul y Blanca, que lidera Luis Barrionuevo.

Acerca de su eventual continuidad en la estructura del PJ y de la propia CGT, las alusiones todavía eran materia de discusión anoche. Algunos colaboradores le sugirieron que hiciera hoy pública su decisión de renunciar a la presidencia del partido bonaerense y a la vice del nacional. Son los mismos dirigentes, entre los que están sus hijos Pablo y Facundo Moyano, que lo alentaron a impulsar una reforma a los estatutos de la CGT para aplicar el voto directo en la designación de autoridades.

Otros laderos del camionero, como el taxista Omar Viviani, intentaron disuadirlo en las últimas horas de abordar ese camino por entender que no tendría retorno y que aceleraría los tiempos de una posible ruptura con el Ejecutivo. Y le recordó que Saúl Ubaldini, el jefe de la CGT durante el gobierno de Raúl Alfonsín, buscó impulsar el voto directo a falta de una estructura propia en la central obrera. El fallecido Ubaldini es uno de los referentes de Moyano, quien lo acompañó en la aventura de presentarse como candidato a gobernador bonaerense en los primeros 90, por fuera del PJ, con un resultado desastroso en las urnas.

Viviani, en cambio, es partidario de promover un acercamiento a Cristina de Kirchner a través de ministros como el de Planificación, Julio de Vido. Mientras, sus hijos y otros dirigentes le recomiendan a Moyano romper con el PJ y avanzar en la construcción de un Partido Laborista. De ese modo, razonan algunos, el camionero podría encabezar una oposición al Gobierno surgida desde el propio justicialismo, que le permita sumar a dirigentes desplazados por el oficialismo.

Por lo pronto, en el ámbito sindical Moyano arrimó ya al líder de los peones rurales, Gerónimo Venegas y al aeronáutico Cirielli.

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