25 de julio 2012 - 00:00

Moyano bloquea a rivales en Consejo del Salario

Hugo Moyano
Hugo Moyano
Hugo Moyano impugnará la participación de sus rivales en la próxima convocatoria del Consejo del Salario. Mientras sigue de cerca los avances y retrocesos de sus opositores, el camionero buscará fortalecerse en la jefatura de su CGT e imponer un listado propio de participantes en el órgano encargado de fijar el piso salarial en la Argentina. En paralelo, sus abogados apelaron ayer la resolución del Ministerio de Trabajo que declaró inválido el congreso de renovación de autoridades en el que se hizo reelegir por cuatro años más al frente de la central obrera.

La estrategia de Moyano quedará expuesta una vez que el Gobierno formalice el llamado al Consejo del Salario. Como anticiparon los funcionarios, se convocará a los mismos sindicalistas que participaron el año pasado por la CGT. Lo hará la cartera laboral en línea con la prórroga de los mandatos del consejo directivo de la central obrera que resolvió junto con el aval a la impugnación que habían presentado los «gordos».

Como anticipó este diario, el camionero está virtualmente obligado a rechazar esa nómina. Su aval implicaría reconocer la ilegalidad del nuevo consejo directivo que organizó en Ferro el 12 de julio pasado para acompañarlo por los próximos cuatro años.

De hecho, el líder de los choferes sabe que de repetirse las presencias del año pasado en el Consejo del Salario, quedará en inferioridad de condiciones. La mayoría de los que votaron a su lado en 2011 hoy integran el bloque opositor. Y desde los sindicatos afines al Gobierno anticiparon que aceptarán una suba del salario mínimo en torno al 25% (para llevar el piso de los actuales $ 2.300 a cerca de $ 2.800), mientras cerca de Moyano prevén pedir una base estimada en 30 por ciento.

Este diario ya había dado cuenta de la inminente disputa entre ambos sectores por el valor del salario mínimo. Ahora Moyano le sumó la decisión de objetar a los miembros que designará Trabajo para ocupar las 13 sillas destinadas a la CGT, de un total de 16 reservadas para el sindicalismo organizado. Las tres restantes seguirán en poder de la CTA del docente Hugo Yasky, alineada con el Gobierno.

Mientras tanto, los asesores del camionero iniciaron ayer el contraataque legal a la impugnación resuelta por el ministerio que encabeza Carlos Tomada. Por la mañana, el abogado Gerardo Ciampa presentó un «recurso de reconsideración con jerárquico en subsidio», que implica en los hechos la contestación al sector de la cartera laboral que invalidó el Congreso y que deja abierta la apelación directamente ante Tomada.

El 5 de julio último, la cartera laboral validó los argumentos de los «gordos» Armando Cavalieri (Comercio), Carlos West Ocampo (Sanidad), Julio Ieraci (Luz y Fuerza) y del mecánico Ricardo Pignanelli en contra del proceso electoral convocado por Moyano y que terminó en el Congreso de Ferro. El mismo día extendió los mandatos de todos los miembros del consejo directivo.

La respuesta de Moyano quedó presentada ayer ante la Dirección de Asociaciones Sindicales, que encabeza Elena de Otaola. Entre los argumentos figuran el desconocimiento del camionero a las facultades de la cartera laboral para intervenir en la disputa. Para ello, cita fallos de la Corte Suprema de Justicia y normativa de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

También expone la «teoría de los actos propios»: señala que lo mismo que le achacan a Moyano (realizar una sesión del consejo directivo con miembros de los sindicatos que no eran los titulares de los cargos) era una práctica habitual de los impugnantes. En esa línea, sostiene que en los últimos cuatro años, de las 35 organizaciones sindicales que integran el cuerpo ejecutivo de la CGT, 23 de ellas sesionaron una o más veces con reemplazantes.

Mariano Martín

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