Con los anuncios ya públicos, dijo que Néstor lo había puesto sobre aviso. Cierto o no, Hugo Moyano terminó por acostumbrarse ya no sólo a que no lo sienten, como en tiempos de Kirchner, a dar las buenas noticias, sino que ni siquiera le anticipen las medidas que van a tomar. Volvió a ocurrir ayer: luego de deslizar su malestar por la decisión del Gobierno de no escuchar su demanda de un pago extra de fin de año para los trabajadores, en Olivos Cristina de Kirchner lo sorprendió con el anuncio de un pago único de 200 pesos para los trabajadores que menos cobran. Otra vez, como con la «tablita» de Machinea y el plus a jubilados, Moyano miró de afuera.
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