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Moyano se quedó sin club para los camioneros
Los jueces ordenaron la continuidad de un ente fiduciario durante tres años más y anular la licitación. De ese modo el gremio de Hugo Moyano deberá resignar su aspiración de acceder al club donde prometía invertir $ 40 millones y pagar una deuda que no representa el valor actual del predio y las instalaciones.
El Gobierno porteño y la asociación civil «Todos por el Comu» habían apelado el fallo que decidió a favor de la mutual del sindicato de los camioneros en diciembre del año pasado. Esa acción judicial impidió entonces que el gremio que conduce Moyano no pudiera concretar la toma de posesión de las instalaciones en el predio de 16 hectáreas. Por su parte, un grupo de socios de la entidad protagonizó una «toma» del lugar a modo de resistencia a esa cesión, que también acompañó con pegatinas contra el gremialista.
Los jueces hicieron valer la ley nacional de defensa de los clubes y una modificación mediante la cual el Congreso prolongó a tres años el período durante el cual se conforman los órganos fiduciarios para intentar el salvataje de esas instituciones. Los magistrados reprocharon que, desde que se decretó la quiebra del club, no se habrían hecho acciones para ordenarlo económicamente y mantenerlo, sino para «liquidarlo».
En principio el juez Fernando DAlessandro había resuelto a favor de Moyano por considerar mejor la oferta económica con respecto a la del Gobierno porteño para saldar la deuda de la entidad por $ 12 millones y hacer inversiones.
Donante
Los camaristas Gerardo Vasallo, Pablo Heredia y Juan José Dieuzeide, a su vez consideraron que no se le dio participación al Estado nacional, que en definitiva fue el donante de las tierras a los empleados de correo durante el Gobierno de Juan Domingo Perón. Los magistrados, en el fallo que abarcó trece carillas, consideraron que la decisión del juez DAlessandro «conduce a ignorar o desvirtuar» el cargo impuesto por el Estado nacional cuando hizo la donación.
A partir de la resolución de los camaristas, el órgano fiduciario deberá elaborar «dentro de los 30 días un plan de administración y salvataje del club Comunicaciones».
Los legisladores Aníbal Ibarra y Delia Bisutti también habían presentado un escrito en el juzgado y ayer consideraron que «la decisión de la Cámara es un fallo que recoge el esfuerzo de tantas personas que trabajaron para que el club Comunicaciones no fuera entregado a terceros y se mantuviera administrado por los socios, como fue desde su origen».
Ibarra explicó además que «la decisión unánime de la Cámara también respeta la historia de Comunicaciones y evita que su actual situación sea aprovechada para cambiarle su destino. Hay que defender los clubes de la Ciudad y los jueces de la Cámara realizaron un fallo histórico en ese sentido».


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