Mozzi: “El desafío es sumar siempre nuevos públicos”

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• DIÁLOGO CON EL DIRECTOR DEL CCK, EN UN AÑO DE CONSOLIDACIÓN
El centro cultural, en el viejo edificio del Correo, cierra un buen año, en el que se ofrecieron 900 conciertos, ciclos permanentes, festivales y encuentros federales, además de una creciente actividad en artes plásticas.

Con dos millones de asistentes, el CCK se consolidó este año como referencia de la cultura a nivel local y en el exterior. En el ámbito de la música ofreció 900 conciertos, ciclos permanentes, festivales y encuentros federales. En artes visuales más de un millón de personas visitaron las muestras temáticas "Naturaleza", "Refugio" y "Recurso del Hombre", "Formas de Violencia" y "Les Visitants", entre otras. Produjo 150 programas de música, transmisiones online, realizaciones especiales para la TV Pública, Canal Encuentro y Pakapaka.

Se realizaron las vacaciones de invierno, la Feria del Libro Infantil, La Noche de los Museos, La Noche de la Filosofía, las Peñas Milongueras, la Feria del Libro Antiguo, Feria de Luthiers entre otros, y se potenciaron las visitas guiadas. Dentro de la programación internacional de jazz estuvieron Bill Frisel, Ravi Coltrane, Barry Harris, Terry Riley, entre otros. También Ute Lemper y Phil Manzanera (productor de Pink Floyd) En el ciclo de rock se presentaron Miguel Cantilo y Jorge Durietz, con su histórico dúo Pedro y Pablo, y David Lebón, con respectivos nuevos discos, y Litto Nebbia dio un concierto de piano. Dialogamos con Gustavo Mozzi, director del CCK.

Periodista: ¿La programación se fue articulando en esta gestión o viene de la pasada?

Gustavo Mozzi:
Esta temporada fue diseñada el año pasado junto a un equipo de músicos y especialistas, sobre la base de diferentes ejes temáticos. Existen criterios ordenadores para la selección, que incluyen a artistas emergentes y consagrados, cruzando tradiciones y vanguardias. Un espacio como éste, programado con inteligencia, ofrece la gran oportunidad de sumar nuevos públicos para expresiones que no siempre gozan de visibilidad, y a su vez se transforma en un generador de tendencias. Por eso encaramos laa programación con responsabilidad. La continuidad va dando sus frutos, el crecimiento de público fue exponencial, las entradas se agotan rápidamente, tanto para los espectáculos de artistas conocidos, como para las figuras emergentes. Todo sucedió en poco tiempo.

Periodista: La "ballena azul" es una sala donde todos los músicos quieren tocar.

G. M.:
Los músicos adoran tocar allí porque su acústica es una de las mejores del mundo; es un punto de llegada para los artistas. En la medida que el espacio consolidó su perfil se fue a haciendo más fácil que los artistas internacionales quieran incluir a Buenos Aires, y más específicamente al CCK, en sus giras por el sur. Este lugar, por su escala, tiene que dialogar con instituciones similares de todo el mundo y ser a la vez una caja de resonancia de la cultura federal. Dentro de la música popular la programación internacional tuvo algunos ejes como el Ciclo Latinoamérica en el que participaron referentes de nuestro continente como Egberto Gismonti, Totó La Momposina, Natalia Lafourcade, Luzmila Carpio, Armando Manzanero, Susana Bacca. El Festival de Fado, que iniciamos en la Usina del Arte hace tres ediciones, ahora continúa en el CCK, y extendió su presencia durante el año con talentos como Mariza, Dulce Pontes y Misia.

P.: ¿Cómo fueron los homenajes a Atahualpa, Cuchi Leguizamón o Piazzolla?

G. M.:
Estuvieron centrados en la celebración de la vigencia de sus obras y convocaron a los seguidores de su música, pero también a gente no iniciada que pudo descubrir esos universos creativos, a través de instrumentistas notables. En el caso de Piazzolla nos propusimos reflejar diferentes modos de abordaje y distintos momentos creativos de su historia, es por eso que programamos reconstrucciones musicales de diferentes períodos suyos, como sus obras para orquesta de cuerdas con Néstor Marconi y la Camerata Argentina, su aproximación al jazz con Fabián Keoroglanián y Vibraphonísimo, reconstruyendo aquel disco con Gary Burton, su orquesta típica del '46 dirigida por Daniel Binelli, o las milongas que escribió para Jairo cantadas por él mismo.

P.: En el ciclo de rock pasaron varios pero también faltaron algunos, como Charly García o Fito Páez, ¿cómo se selecciona a los músicos?

G. M.:
El ciclo está curado por Tweety González, músico y productor que sigue apostando al desarrollo de nuevas bandas, un trabajo fundamental que los grandes sellos han abandonado. Tweety convocó grupos de todo el país y ofreció un abanico de la escena emergente. Los conciertos de rock en la Sala Sinfónica requieren de un formato especial que esté relacionado con las particularidades del espacio, no es lo mismo un show en un teatro convencional que una sala de estas características. Hemos hecho un ciclo homenaje a los pioneros que cerraron David Lebón y Litto Nebbia. En cuanto a Charly, hicimos el año pasado un ciclo con nuevas bandas llamado Octubre García celebrando el mes de su cumpleaños curado por el pianista Diego Halfin, no estoy seguro de que él esté tocando en vivo en este momento. En cuanto a Fito Páez, me encantaría que participe de estos encuentros.

P.: El ciclo de cine mudo con orquesta en vivo, ¿lo heredaron de la propuesta del Colón que se venía haciendo en el FIBA?

G. M.:
No, es otra propuesta diferente de la del FIBA, el ciclo comenzó con la proyección del "King Kong" de 1933, con música del compositor y director francés Raoul Lay, interpretada en vivo por el EnsembleTélémaque, con la participación del Coro Nacional de Niños y el Coro de Cámara Zahir. El ciclo está curado por Fernando Kabusacki.

P.: ¿Qué puede decir de la propuesta para chicos?

G. M.:
El espacio Infancia es un sitio permanente que ocupa íntegramente el tercer piso del Centro, sus propuestas, dirigidas a toda la familia, convocan multitudes en las vacaciones de invierno y sostienen un público fiel a lo largo de todo el año. Magdalena Fleitas, junto a su equipo ha realizado un valiosísimo trabajo aportando su vocación docente al servicio de un lugar público. A partir de la articulación con Pakapaka programamos una serie de muestras bajo el nombre "El dibujo en movimiento", en las que ilustradores y animadores montaron muestras interactivas.

P.: ¿Qué los llevó a registrar la actividad a través de radio o TV?

G. M.:
Esa necesidad se evidenció como un objetivo impostergable, la posibilidad de poner ese patrimonio al alcance de todos. Está ligado a la idea de generar nuevas audiencias. La respuesta a las transmisiones online de los espectáculos confirmó este rumbo, sumada al impacto de los especiales de televisión que el CCK produce con su propio equipo audiovisual para las señales y canales públicos.

P.: ¿Cómo vivieron la repercusión de ciclo de filosofía? ¿Está de moda de la mano de filósofos que la bajaron a lo popular?

G. M.:
El ciclo Ficciones de la filosofía, que conduce Ivana Costa demostró que existe un público ávido y participativo, aún más allá de los iniciados en el tema, esta serie de encuentros estaba destinada a explorar con especialistas, algunas imágenes e ideas fundamentales de la filosofía y el modo que se proyectan en el cine, la literatura u otras expresiones artísticas, resultó ser un verdadero éxito. Y en el caso de La Noche de la Filosofía la convocatoria es decididamente masiva, este año participaron más de cincuenta filósofos, hubo charlas, encuentros, performances y una convocatoria que superó las diez mil personas. A fin de noviembre se realizó el Festival de No Ficción, otra experiencia que demuestra tener un público cautivo y en ascenso.

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