20 de agosto 2013 - 00:00

Mubarak, a un paso de lograr su liberación

El Cairo - Los hombres de la familia del expresidente Hosni Mubarak son conocidos por su tenacidad y longevidad. El expresidente egipcio confía en poder pasar sus últimos años en Sharm el Sheij, mirando el mar desde una terraza.

Desde que expiró la prisión preventiva en el juicio por el asesinato de manifestantes durante el levantamiento de 2011 y el Tribunal Penal de El Cairo ordenara ayer la puesta en libertad de Mubarak en uno de los casos por corrupción que tiene pendientes, el expresidente de 85 años tiene buenas posibilidades de quedar libre bajo fianza.

Sin embargo, Mubarak, quien actualmente se encuentra en la enfermería de la prisión de Tora, en un suburbio de El Cairo, deberá presentarse ante el tribunal cada vez que sea citado a comparecer. Incluso, aún queda la posibilidad de que sea condenado a muerte.

Posiblemente, Mubarak también pueda beneficiarse del cambio de atmósfera en Egipto.

La Hermandad Musulmana perdió primero su popularidad y, luego, el poder. El Ejército, en el que alguna vez Mubarak hizo su carrera, ya maneja nuevamente la situación en El Cairo.

Si bien esto plantea dudas sobre la independencia del poder judicial, éstas también existían bajo la presidencia del derrocado mandatario Mohamed Mursi. Cada vez que se debía tratar la posible liberación de Mubarak, se presentaban nuevos alegatos en su contra con la consiguiente detención.

El abogado de Mubarak, Farid al Dib, no quiere hacer caso por el momento a este tipo de especulaciones y sólo espera que su mandante sea liberado en breve.

"En la actualidad existe solamente un proceso por el cual se ordenó la prisión para Mubarak, el caso por los regalos de Al Ahram. Espero que se tome una decisión al respecto en las próximas 24 horas", agregó el letrado.

De hecho, las perspectivas son buenas, siempre y cuando la Fiscalía no saque otra acusación de la galera.

Arreglos

En el proceso por los lujosos regalos que en el pasado recibieron el expresidente, su familia y algunos de sus funcionarios del consorcio de medios estatales Al Ahram, las autoridades judiciales habían aceptado en enero, aún bajo la presidencia de Mursi, la propuesta del abogado de Mubarak de que se pagaría el valor de los regalos a la empresa. Si bien la ley egipcia lo permite, la liberación de Mubarak encontraría un fuerte rechazo y desconfianza en la autonomía judicial entre "revolucionarios". Y muchos de los que ya en 2011 en la plaza Tahrir habían pedido colgar al expresidente podrían decir ahora que una verdadera revolución no puede llevarse a cabo si no se mata de inmediato al gobernante.

"Esta película no ha terminado todavía; en el próximo episodio (el hijo de Mubarak) Gamal será el presidente", señaló en su cuenta de Twitter un seguidor de Mursi.

Agencia DPA

Dejá tu comentario