Luego de cuatro ruedas caracterizadas por el bajo volumen y los vaivenes en el mercado de bonos, el Dow terminó avanzando un 1,15% a 8.500,33 puntos, con lo cual ganó un 2,7% en la semana y un 4,1% en el mes. Se suman así tres meses de subas en las que "voló" un 20,4%, los mejores tres meses desde noviembre de 1998. Sin dudas, un "rally". Pero no un "rally" acotado, el petróleo por ejemplo trepó el 29,7% en mayo (el 48% en tres meses) la mayor suba en más de una década, mientras el oro avanzó un 10%. Se podría objetar que esto tuvo que ver con la desvalorización del dólar, pero aún restando el 7% que cedió la moneda frente al euro (un 12% en tres meses) o el 3% ante el yen, los números son más que elocuentes. Quienes ven una clara señal de la recuperación de la economía, tienen entonces sus razones. Pero veamos el otro lado de la moneda, ¿dónde estamos parados? Si comparamos con los mínimos de marzo, en lugar de tener al Dow en valores que cruzó en diciembre de 1997 hoy nos encontramos en los valores de febrero de 1998. El petróleo acaba de tocar los valores de agosto de 2005 y el oro roza los de marzo de 2008. En el mejor de los casos podemos decir que el mercado bursátil todavía pierde más de una década y sólo el oro está cerca de marcar nuevos máximos históricos. Entonces, que cada quien saque sus propias conclusiones. Otro tema: con el 70% del capital controlado por la administración Obama, Government Motors (Motores del Gobierno) como se la conoce coloquialmente, solicitaría hoy su convocatoria de acreedores, abandonando el Dow tras hacerles perder a los accionistas el 99,2% de su dinero. Esperemos que el "audaz" plan de reestructuración, cuya primera estrella sería un nuevo vehículo más pequeño y eficiente al que los cínicos llaman "Barackomóvil" le permita retornar pronto. ¿O mejor no?
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